| Anuncia Conaculta que Selma Ancira es la ganadora del primer Premio de Traducción Literaria Tomás Segovia | |
| Nota tomada de: http://www.conaculta.gob.mx/sala_prensa_detalle.php?id=24041 | Comunicado No. 2361 |
***El
galardón está dotado con cien mil dólares estadounidenses y se
entregará el próximo 25 de noviembre en el marco de la Feria
Internacional del Libro de Guadalajara
Selma Ancira (México, 1956) es especialista en
literatura rusa. Ha traducido, entre otros autores, a Alexander Pushkin,
Fiódor Dostoievski, Iván Bunin, Mijaíl Bulgákov y Boris Pasternak, así
como a Marina Tsvietáieva de quien ha traducido casi la totalidad de su
prosa. También ha trasladado al español a autores griegos como Seferis,
Ritsos, Kambanelis y María Iordanidu.
Entre los premios que ha recibido se encuentran la
Medalla Pushkin en 2008, máximo galardón con el que Rusia condecora a
los artistas extranjeros; el XII Premio de Traducción Ángel Crespo en
2009; el Premio de Literatura Marina Tsvietáieva en 2010; el Premio
Literario Maximilián Voloshin ese mismo año, y el Premio Nacional de
Traducción en 2011, otorgado por el Ministerio de Cultura de España.
La entrega del reconocimiento se realizará el próximo
25 de noviembre en el marco de la FIL. El premio consiste en un
estímulo económico equivalente en pesos a cien mil dólares
estadounidenses, galardón que busca reconocer la destacada trayectoria
de los traductores a favor de la literatura universal.
Tomás Segovia, en cuya memoria se ha nombrado a este
premio, definía la traducción como “la experiencia más radical de una
lengua, y en cierto sentido más radical aún que la creación, porque por
el hecho de estar mirando dos lenguas a la vez se tiene la doble visión
que da tener dos ojos, y hay una visión en profundidad que a veces el
creador no tiene”.
La creación de este premio forma parte del Proyecto
Cultural del Siglo XXI Mexicano que lleva a cabo el Conaculta, el cual
tiene como fin, además de destacar la labor del escritor y traductor
Tomás Segovia, reconocer el trabajo de los hombres de letras que
engrandecen a México y lo fortalecen como plataforma intelectual del
español.
En esta primera edición del Premio de Traducción Literaria Tomás Segovia, el jurado estuvo conformado por:
Daniel Divinsky. Abogado egresado
con diploma de honor de la Facultad de Derecho de la Universidad de
Buenos Aires. Es, desde 1967, socio y director literario de Ediciones de
la Flor. La editorial cuenta en su variado catálogo con una línea de
libros de ficción con autores de todo el mundo (John Berger, Hans
Koning, Fernando Quiñones, Rodolfo Walsh, Luis Rafael Sánchez), poesía
(Brassens, Tennessee Williams, Vinicius de Moraes, Cortázar),
psicoanálisis, teatro, historia y literatura para niños (con autores
como Bradbury, Ionesco, Roa Bastos, Umberto Eco). Ha recibido las
siguientes distinciones: Premio Arnaldo Orfila Reynal, en la Feria
Internacional del Libro de Guadalajara (1997); mención especial del
Premio Konex, por su aporte a la difusión de las letras (2004);
Reconocimiento a la Trayectoria del Senado de la Nación Argentina
(2007); Reconocimiento a la Trayectoria, Premio Clarín (2011); Premio
Perfil a la Inteligencia en el rubro Cultura (2011). Fue designado
“padrino” del mercado de Industrias Culturales de la Argentina y la
Secretaría de Cultura de la Nación Argentina (2012).
Cecilia García-Huidobro. Periodista y
profesora de castellano por la Universidad Católica de Chile. En 1989
obtuvo el grado de Magister en Literatura en esa misma Universidad. Es
decana de la Facultad de Comunicación y Letras de la Universidad Diego
Portales y directora ejecutiva de la Cátedra Abierta en homenaje a
Roberto Bolaño. Desde 1978 colabora en el suplemento cultural Artes y Letras del diario El Mercurio.
Paralelamente desde 1983 se desempeña en la Revista Universitaria de la
Universidad Católica de Chile, primero como editora y luego como
directora de dicha publicación cultural. Entre 1989 y 1995 formó parte
del Comité Editorial de Ediciones ARQ, editores de la Revista de arquitectura y diseño ARQ y de publicaciones especializadas en esa disciplina. Se desempeñó como editora de la Revista de Libros del diario El Mercurio (1997-2007). En 1994 publicó el libro José Manuel Balmaceda, soñador de reformas. En 1996 publicó La ciudad de los Césares: una frontera mítica en Historia, memoria y ficción. En 1998 Artículos de incierta necesidad; en 2000, Vicente Huidobro a la intemperie; en 2004, El escribidor intruso, y en 2005, Moneda dura. Gabriela Mistral por ella misma. En el año 2000 recibió el Premio Cámara Chilena del Libro “por su destacada labor en el mundo del libro y la literatura”.
Felipe Garrido. Licenciado en Letras
Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
Nacional Autónoma de México, en donde ha sido profesor desde 1975. En
2004 tomó posesión de la silla XVII de la Academia Mexicana de la
Lengua, es miembro de su Comisión de Consulta y desde 2011 es director
adjunto de la misma. Algunas de sus obras son: Con canto no aprendido (1978); Cómo leer (mejor) en voz alta: guía para contagiar la afición a leer (1990); La musa y el garabato (1992); Para leerte mejor: mecanismos de lectura y de la formación de lectores (2004); Asombro del Nuevo Mundo (2008), y Juan José Arreola para jóvenes (2011). Ha sido galardonado con los premios: Juan Pablos por Tajín y los siete truenos (1982); Premio de Traducción Literaria Alfonso X por Quizás, de Lillian Hellman (1983); Los Abriles por La urna y otras historias de amor (1984);
Reconocimiento al Mérito El Caracol 99, otorgado por la Asociación
Mexicana de Narradores Orales Escénicos (AMENA) en el año 2000. Ingresó
al Sistema Nacional de Creadores de Arte en la emisión 2000. En 2011
recibió el premio Xavier Villaurrutia por su obra Conjuros.
Fabio Morábito. Es autor de varios libros en el género de poesía: Lotes baldíos (1985), que ganó el Premio Carlos Pellicer en ese mismo año; De lunes todo el año (1992), que ganó el Premio Aguascalientes en 1991; Alguien de lava (2002) y Delante de un prado una vaca (2011). En el género de cuento: La lenta furia (1989), La vida ordenada (2000) y Grieta de fatiga (2006), este último ganador del premio de narrativa Antonin Artaud 2006. Ha escrito libros de prosas, Caja de herramientas (1989) y También Berlín se olvida (2004). Ha publicado las novelas Emilio, los chistes y la muerte (2009) y Cuando las panteras no eran negras
(1996). Tradujo la poesía completa de Eugenio Montale en 2006 y el
Aminta de Torquato Tasso en 2001. Antologías de su obra poética y
cuentística han aparecido en España, Italia, Argentina y Venezuela.
Varios de sus libros han sido traducidos al alemán, al inglés, al
francés, al portugués y al italiano. Ingresó al Sistema Nacional de
Creadores de Arte en la emisión 1993.
Angelina Muñiz-Huberman. Doctora en
Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México con estudios de
posgrado en City University of New York. Es profesora de Literatura
Comparada en la UNAM. Ha impartido cursos, talleres y clases en
instituciones culturales y académicas tanto en México como en el
extranjero. Es autora de cuarenta libros de poesía, narrativa y ensayo,
entre los que destacan: Morada interior (1972); Tierra adentro (1977); Vilano al viento (1982); La guerra del unicornio (1983); De magias y prodigios, Transmutaciones (1987); El ojo de la creación (1992); Guía de los perplejos (1993); Cuentos de la cábala (1995); Molinos sin viento (1996); Oído desatento (1997); Caleidoscopio (1998).
Ha traducido a Shakespeare, Nathaniel Hawthorne, Lawrence Durrell y
Harold Pinter. Su labor como escritora le ha valido diversos premios,
becas y distinciones tales como: Premio de Literatura Magda Donato,
1972; Medalla de Jerusalén, 1975; Medalla Novi Lux Orbis Quater
Saecularis Anima Patriae, UNAM 1981; Premio Internacional de Literatura
Xavier Villaurrutia, 1985; Premio Internacional de Novela Sor Juana Inés
de la Cruz, 1993; Medalla Jerusalén Tres Mil Años, 1995; Premio José
Fuentes Mares, 1997. Su obra se ha traducido al inglés, francés,
italiano, hebreo, yiddish y búlgaro. Actualmente existen más 600
estudios sobre su obra literaria. Ingresó al Sistema Nacional de
Creadores de Arte en la emisión 1993.
|
|
lunes, 5 de noviembre de 2012
Gana Selma Ancira el Premio de Traducción Literaria Tomás Segovia
miércoles, 31 de octubre de 2012
Mujeres freelanceras, tarifas y autoestima
Una nota en inglés tomada del International Freelancers Association sobre el tema escabroso de las tarifas y el trabajo independiente, en particular lo que sucede con las mujeres en esa encrucijada. A algunos les horrorizará el tono de "vuélvete un empresario exitoso" de la nota, pero tiene puntos importantes e interesantes sobre un tema que solemos evadir en nuestras pláticas sobre el oficio.
Tomada de: http://internationalfreelancersacademy.com/why-low-self-worth-drives-lower-wages-for-women-freelancers-and-what-you-can-do-about-it/
Why Low Self-Worth Drives Lower Wages for Women Freelancers — and What You Can Do About It
Summary:
This week's training episode, written by my good friend and colleague
Dianna Huff, is one of the most important we've ever published at the
Academy. It addresses the elephant in the room everyone has been
ignoring for years.
For instance, female freelancers earn more per hour than do their male counterparts at almost every rate level from $20 to $59. And, at $60 to $99 per hour, men and women are just about equal. But as soon as you get to the $100, $150 and $200+ per hour ranges, men are consistently outearning women.
Ed believed he knew why — but he needed a woman to tell the story.
I am that story. Yes, I’m in the $200+ per-hour range now, but I struggled for years to get there and couldn’t figure out why men — with less experience — were making a whole lot more money than I was.
What was I doing wrong? I knew it wasn’t because I dumb or lazy.
It took me awhile to figure it out. It’s because I undervalued my experience and skills. I believed I was worth less because I was a mom who worked from home — one who didn’t “need” the money. And, I bought into negative beliefs and lack thinking.
This article is about the elephant in the room that none of us want to talk about — namely, that we women earn less due to our own fears, lack of money knowledge and low self-worth.
Women Begin Their Careers With Lower Salaries — and Never Catch Up
I started my business in 1998. I already knew quite a bit about how to run it because I had been a business manager for a small manufacturing firm for seven years.I knew the ins and outs of doing my own payroll and paying taxes, ordering supplies, invoicing and even getting clients. And, because I had worked
corporate marcom, I knew all about marketing.
What I didn’t know was how to charge for my services.
When I started, I had just quit my corporate job where I had been making $42,000 a year complete with two weeks of vacation, full medical insurance, and other perks.
Since I was now working from home part-time and had lower expenses, I determined that I only needed to make half of that $42,000. So, I made that my goal the first year — to bring in $21,000.
The problem? Women, I’m afraid to say, make less then men even for the same jobs. Because I was in the “pink collar ghetto,” my salary was already very low. Of course, when I was offered the job, I didn’t think to negotiate for a higher salary. I just took what they gave me. I thought I was lucky to have it! (More on that later.)
So by cutting in half my already low salary, I set myself up for poverty wages. In addition to paying for household expenses, that $21,000 also had to cover my business expenses.
The first few years in business, I was miserable. My low point came when a client hired me to write a sales letter for a very high-tech product. That letter cost him $165 because I was charging by the hour. “Wait a minute,” I thought, “something isn’t right here.”
And so started my journey on how to increase my earnings. I spent years reading books and doing the exercises. My income did increase — how could it not with all that work! — but I couldn’t reach the level at which I knew I could and should be earning.
The problem, I know now, is because I approached earning money from the female perspective.
In her book, Knowing Your Value: Women, Money and Getting What You're Worth, Morning Joe co-host Mika Brzezinski talks about her own challenges with earning a salary that matched her experience and worth.
For many years, Mika’s co-host Joe Scarborough made 15 times what Mika made. Why the discrepancy? Mika didn’t know her value — and thus worked mega hours at a freelancer’s wage.
Like me, she made the classic mistake of taking a low starting salary — and then spent the next few years clawing and fighting her way to a better one. It wasn’t easy.
Since reading her book (twice!) and recommending it to many women, I’ve come to see the same problems Mika experienced in my own life and in other women’s. When it comes to underearning, women, especially women freelancers, make these three very huge mistakes.
Mistake #1 — We Undervalue Our Experience
A couple of years into my business, I discovered Bob Bly’s book, How to Make $85,000 a Year Copywriting. This book was a lifesaver for me because in it, Bob listed his fees for many of the same types of projects I was doing.I could see immediately that I need to do two things: change from hourly to project fees (which I did) and raise my rates.
But again, I made a huge mistake. Instead of setting my project fees to match Bob’s, which were quite nice, I made them lower. Why? I determined I wasn’t “qualified enough” to charge those fees.
I can still hear my thought process to this day . . .”Well, I’m not Bob Bly. I haven’t written dozens of books. I don’t do direct response. I don’t have a track record. I can’t charge what he’s charging. So I’ll charge 50% of what he’s charging.”
Yep. That’s what I did. This despite the fact that I was perfectly able to write just about anything for high-tech and manufacturing companies and do an excellent job at it, too.
I know now that what I did is a typical female response. And I’m not the only one who does this. In my travels, I’ve met lots of really smart, really bright women who charge peanuts. Why? Some of the reasons I’ve heard are:
“I don’t have the experience.”
“I just need pin money.” (“Pin money” refers to the household “allowance” men gave their wives upon marriage. It was spent on small household items or personal adornment. That alone should be a clue to rethink why you’re in business if you’re working for “pin money.”)
“I’m lacking awards and things.” (Yes, a woman actually said that to me.)
“The going rate in my industry is .10 cents a word. That’s all I can get.”
Undervaluing our skills and experience is probably the biggest mistake we women make when it comes to setting our fees as consultants and freelancers. Why do we sell ourselves short? I think it’s due to this next mistake.
Mistake #2 — We Consider Ourselves So LUCKY
In her book, Mika interviews a number of high-powered women about money, the mistakes they’ve made and the lessons learned.The one phrase I kept seeing over and over in those interviews was, “I am so lucky to have . . .” a flexible job, a great position, a good salary, health insurance, the ability to attend a child’s Halloween parade, [fill in the blank].
If you’re a mom and you work at home, you know what I’m talking about. You feel soooo grateful to be able to work from home and be with your children. I know. I’ve been there.
Working from home gave me the best of both worlds. I got to work, and I got to be with my son.
That’s what I’d tell myself over the years when I learned that men doing the same type of work as I were making a lot more money. “Stop complaining,” I would tell myself. “You’re lucky to be home.”
But deep down, I was really resentful. I remember when I first met Ed Gandia. He was in the process of launching his freelance business, and he asked me if it were possible to make $100,000 a year copywriting. I laughed. I wasn’t making that much money.
Ed hit the $100,000 mark at about the same time I did. It took him two or so years to get there after starting his business. It took me eight.
I was so lucky! Oy.
Mistake #3: We Buy Into Lack Thinking
I hate to say this but it’s a truth — we women are sometimes incredibly nasty when it comes to judging our fellow sisters. (This is something Mika discusses in her book, too.)We judge each other on how much time we spend with our kids, who brings the home-baked versus store bought goodies to the class party, and whose kid shows up in the lovingly made-from-scratch costume at Halloween.
We also judge each other on how much money we spend on ourselves. If we spend on ourselves, we’re not putting our children first (baaaaad). Don’t believe me? Just watch What Not to Wear and listen to the women explain why they stopped buying clothes for themselves.
I would read those articles about how you didn’t need a wardrobe, manicured nails or good shoes when you worked at home. I read articles and books about how to pinch pennies, cut costs and live on the cheap. (I don’t think men ever read these books.)
And boy, did I take this advice to heart. By the time I began working with an image consultant in 2009, I was still wearing to client meetings the slacks, shoes, and blouses I wore in the mid-1990s! I can remember showing up at one client meeting wearing a scarf to hide a hole in my sweater — because I believed I couldn’t afford to buy myself a new one.
No wonder I wasn’t making more money!
The Solution to Earning More Money Begins With You
If you’re not earning the money you want, take a look at YOU. It’s easy to blame your lackluster earnings on the economy, clients who won’t pay, the fact that it’s a man’s world, or that in your industry you can only charge certain rates.If you want to earn more money, here are three steps you can take (you can do lots more, but I don’t have the space to list them out):
1. Determine your worth
It’s easy to look at the Freelance Industry Report and other similar sources and determine that yes, you’re making “enough” if you fall in the middle or high end of the range. After all, as one woman said to me, “You know, $100 dollars an hour is a lot of money.”Yes, it is, IF you believe you don’t “need” the money because your husband brings home a good salary or you’re able to live on less due to penny pinching (that’s what’s referred to as noble poverty).
Charging what
you’re worth, however, has absolutely nothing to do with what other
people charge, how cheaply you can live or what your husband makes.
Charging what you’re worth has everything to do with your skills, your experience and the value you provide to your clients.
Charging what you’re worth has everything to do with your skills, your experience and the value you provide to your clients.
Take a pause and go back and read those two statements again.
It doesn’t matter if your husband or partner pulls in a cool million or you’re a trust fund baby. If you have the skills and experience, you charge what you’re worth. Period.
How do you determine your worth? Take a good long look at the work you do to see how you help improve your clients’ bottom line or their business in general.
Also look at the skills and experience you bring to the table: what makes you unique or different? What skills do you have that aid you in your work? Are you showcasing those skills?
For me, these skills include my intuition and sensitivity. These are my “female” gifts, which I devalued my entire adult life — but they’re what make me great at what I do. Once I figured this out, I was able to place a higher value on them — which made it much easier to raise my fees.
2. Charge What You’re Worth
It really bothers me when I hear women say, “I can’t charge any more than what I do. That’s the going rate.” Usually the going rate is something absurd -- .10 cents a word to translate or to write a blog post, $8.00 an hour for virtual assistant work.
I used to pay my babysitter $6 - $8 dollars an hour — and she was in high school. You, with your degrees, experiences, skills and expertise are worth way more than babysitter wages.
As prosperity guru Randy Gage says, prosperity is a value for value exchange. If you have a low value of yourself, you’re basically lowering the value of your work — and you get low value in return.
If you’ve done your homework from Step One, you now know what you’re worth and how your work helps companies’ bottom lines and overall performance.
This is where it gets hard, however. Maybe what you’re worth is more — much more — than the “going rate.” You can already hear the voice in your head, “I can’t charge that! No one will hire me.”
If you have the experience and skills, face your fears and charge your new fees.
Here’s what will happen: some prospects won’t be able to afford you. But others will. Instead of having six clients at your low fees, you’ll have two clients at your new higher fees — clients who will VALUE you.
And let me tell you, that is really nice place to be.
3. Raise Your Rates -- Regularly.
In her book, Mika talks about how Joe would have knock down fights with NBC brass to get a higher salary for his work. (Mika, however, continued to struggle along at slave wages.)Men, for some reason, have something in their DNA that gets them to ask for more money anytime they’re asked to do something new. Women don’t.
You learn quite a bit in the course of a year. If you’re like me, you read everything. Maybe you attend a conference or two or a few workshops. And, you learn while on the job. You take on new projects that stretch you a little bit — or a lot.
All of this growth means you have more worth — and that you’re worth more. So raise your fees. Regularly.
If you lose a client or two, that’s ok. It just means you’re making room for new clients — the ones who will give you gigs that will help you grow and change even more.
What’s your experience with charging what you’re worth? Please share your stories. The more we talk about this important topic, the more we all benefit.
Dianna Huff, CEO of DH Communications, Inc., is a recognized B2B Web marketing expert. She’s also the publisher of Women Achieving Dreams, an e-book featuring 22 stories of women who overcame fears and obstacles to achieve their dreams. Proceeds benefit charity.
lunes, 29 de octubre de 2012
Sobre la Academia Mexicana de la Lengua
Retomamos del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires esta nota de Yanet Aguilar Sosa sobre la Academia Mexicana de la Lengua (AML), publicada el 13 de junio de este año en El Universal.
Tomada de http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.mx/2012/10/para-que-los-espanoles-no-piensen-que.html
Las dudas sin resolver de la AML
Por Yanet Aguilar Sosa
El Universal, 13 de junio de 2012
Reconoce que el Instituto Cervantes enseña el español peninsular, con el acento español y la forma de construcción peninsular y que en México “deberíamos enseñar el español culto de México”, por lo cual ha propuesto la creación de ese instituto a semejanza del Cervantes de España, del Camus de Portugal, de la Alianza Francesa de Francia, el Goethe de Alemania o el Dante Alligeri de Italia.
También Luis Fernando Lara cuestiona los criterios de ingreso a las academias, hay personas de muy diferentes conocimientos y no se pueden estudiar la lengua como se debe. “Para ingresar a la Academia de Medicina hay que ser médico, en cambio para ingresar a la Academia de la Lengua no hay que ser nada en particular”.
Tomada de http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.mx/2012/10/para-que-los-espanoles-no-piensen-que.html
Las dudas sin resolver de la AML
Por Yanet Aguilar Sosa
El Universal, 13 de junio de 2012
El lema de la Academia Mexicana de la Lengua sigue siendo el mismo con el que se estableció en 1875: “Limpia, fija y da esplendor”, igual al de la Real Academia Española (RAE), pero con una historia de acción, proyectos e impacto en la vida cultural de ninguna manera equiparable.
Contrario a la de España, la mexicana no tiene ni los recursos
económicos, ni la injerencia para hacer del español un negocio; tampoco
tiene los estudios ni las publicaciones de diccionarios y literatura
clásica; ni la fuerza para incorporar más léxico del español mexicano al
Diccionario de la Lengua Española, a pesar de que México es la nación con más hispanohablantes en el mundo. Uno de cada cuadro hablantes es mexicano.
Aunque por esa institución han pasado más de 300 estudiosos y escritores
como Joaquín García Icazbalceta, Manuel Orozco y Berra, Justo Sierra,
Emilio Rabasa, Luis González Obregón, Artemio de Valle-Arizpe, Antonio
Caso, Federico Gamboa, Alfonso Reyes, José Vasconcelos y Martín Luis
Guzmán, entre muchos más, hasta hace poco los académicos empezaron a
incidir en las decisiones que se toman en la RAE; antes no les daban ese privilegio, tampoco a los otros países de Hispanoamérica.
Sin embargo, son más los déficits que tiene esa institución. Ha producido y publicado un diccionario ambicioso, el Diccionario de mexicanismos, coordinado por la académica Concepción Company Company y publicado por Siglo XXI y la UNAM,
pero que desde su salida ha estado en la polémica por sus errores, que
por cierto, ya serán corregidos, pues el volumen está en un proceso de
“ampliación y corrección, en una edición muy severa”, a decir del
director de la Academia y director de Siglo XXI, Jaime Labastida
En lo interno, la Academia Mexicana de la Lengua
también tiene pendientes, cuenta con 33 miembros, entre escritores,
abogados, dramaturgos, periodistas y estudiosos de la lengua; de ellos
sólo ocho son lingüistas, lexicógrafos, filólogos o gramáticos, y sólo
seis son mujeres. El más antiguo de los académicos es Miguel
León-Portilla –que ingresó en 1961– y el más nuevo Vicente Leñero recién
ingresado el 12 de mayo. El chelista Carlos Prieto está próximo a
ingresar formalmente.
Además, la Academia terminó el Diccionario español del estudiante y aunque lo entregó a la Secretaría de Educación Pública, ésta no ha dado una explicación de por qué no lo ha publicado.
Ese es un proyecto sin concreción, al igual que la gestión que han
empezado para hacer del español la lengua oficial de México y la
solicitud para que el gobierno mexicano firme el Convenio de Bogotá
establecido en 1960, que lo obligaría a dotar a la Academia de una sede propia –su sede actual en Liverpool 76 está en comodato– y darle recursos fijos para su gestión.
Ese organismo que limpia, fija y da esplendor a la lengua, tiene una
nómina anual de 9 millones de pesos, dos de los cuales son recursos
etiquetados dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación; los restantes provienen de apoyos de Conaculta y de la Fundación Pro Academia Mexicana de la Lengua.
La entidad, que está por firmar un convenio con el Instituto Nacional de
Lenguas Indígenas para hacer “diccionarios” y que gestiona la creación
del Instituto Alfonso Reyes para que “enseñe el español hablado en
México allende de nuestras fronteras”, como afirma Labastida, es cuestionada por el lingüista mexicano Luis Fernando Lara: “¿Méritos? No
le veo ninguno, creo que podemos vivir tranquilamente sin la Academia Mexicana”.
Español, gran negocio; no en México
Este idioma que hablan 441 millones de personas, que es lengua única en
18 países –en tres más es cooficial– y segundo idioma más estudiado del
mundo, superado sólo por el inglés, se ha convertido en uno de los
grandes negocios de España al considerarlo capital cultural intangible,
pero no lo es de México.
Tal cantidad de hablantes convierten al español en una de las
oportunidades de negocio más confiables de cualquier economía, lo sabe
España que en 2007 reportó ingresos por 462 millones y medio de euros
gracias a los extranjeros que llegaron a estudiar español; pero ese es
un rubro que en México no se hace por falta de interés y de recursos.
Luis Fernando Lara, quien colabora en un libro que saldrá en Barcelona, titulado El dardo en la academia, que contendrá unas mil 400 páginas de críticas a las academias de la lengua, asegura que la Academia Española
maneja muchísimo dinero y las grandes trasnacionales aprovechan su
influencia para entrar en Hispanoamérica con el pretexto de la unidad de
la lengua.
“El español se ha convertido en la punta de lanza de las grandes
empresas españolas, al grado de que le dieron patente de corso a la Fundeu, la Fundación
del Español Urgente, que es la que anda repartiendo consejos de cómo se
debe escribir pero con un agravante que casi nadie a notado, que la Fundeu vende un sello de calidad”, señala Lara.
Adolfo Castañón, académico que hace unos días fue nombrado nuevo bibliotecario-archivero de la AML, asegura que en México siempre le están regateando el apoyo a las instituciones nacionales y que no se aprovecha a la Academia
para capacitar a los maestros, por ejemplo, o a la sociedad en general;
que no se piensa en capacitar a la gente para saber hablar, saber leer y
saber escribir en su propio beneficio.
Por su parte, Jaime Labastida dice que en España la lengua está
considerada un asunto de Estado y ven la lengua como un activo
económico, pero México, de entrada, no tiene lengua oficial. “Si el
español fuera visto como un asunto de estado la academia recibiría los
recursos que le corresponden como están previstos en un convenio
multilateral que fue firmado por todos los gobiernos durante el tercer
Congreso de las academias, en Bogotá, en 1960”.
Sin dinero, pocos libros
El argumento al que siempre llega Jaime Labastida por la falta de acciones es “la penuria extrema” en la que trabaja la Academia;
sin embargo, Luis Fernando Lara afirma que tiene que ver con que es
“una corporación que no se ha metido, es muy conservadora y además
parece que no les gusta entrar al debate. Los verdaderos asuntos del
español es preferible que los discutamos abiertamente y entre
especialistas, la lengua es un hecho público y no la podemos sustraer a
un grupo de gente”.
Asegura que son muchos años para tan pocos resultados, pues si se trata de hablar de publicaciones, la Academia Mexicana sólo publica sus memorias, hizo un Índice de mexicanismos durante la gestión de José Luis Martínez y luego un primer Diccionario breve de mexicanismos
hecho por Guido Gómez de Silva “igualmente malo que este segundo que
sacó Concepción Company”, afirma Luis Fernando Lara, profesor e
investigador de El Colegio de México.
El ensayista Adolfo Castañón asegura que “en materia de publicaciones se
ha hecho lo que se ha podido en esas condiciones” y recuerda que además
se han publicado anuarios; cita también la reedición que se ha hecho
del Vocabulario de mexicanismos que hizo Joaquín García Icazbalceta.
“Los académicos mexicanos, también como profesionales y de manera
individual, han tenido una injerencia muy fuerte en el ámbito editorial;
por ejemplo en la Biblioteca del Estudiante Universitario que edita la UNAM o en la Biblioteca de autores griegos y latinos”, afirma Castañón.
Sin embargo, Luis Fernando Lara apunta que aunque la mexicana fue la
segunda academia que se fundó en América, después de la colombiana, se
pasó los primeros 140 años de vida sin hacer nada; acepta que hubo
académicos valiosos como Joaquín García Icazbalzeta o Francisco
Santamaría que publicó su Diccionario de mejicanismos, pero que incluso lo hizo antes de ser miembro de la Academia.
“O sea, son obras de personas, no como ellos dicen de la corporación. A la vez la Academia
mexicana nunca ha tenido un papel importante en el estudio del español
de México y tampoco ha contribuido a los debates importantes sobre el
periodismo, el uso de nuevas palabras, la influencia del inglés,
etcétera”, señala el investigador.
Para Jaime Labastida, la Academia ha hecho lo que ha podido: “Uno de los propósitos que tenemos ahora es constituir una comisión editorial de la Academia,
claro que podríamos publicar mucho, los trabajos de los grandes
académicos, muchos de los libros de García Icazbalceta que no están
disponibles. Esa es una laguna que la academia puede llenar”.
Las omisiones y los pendientes
Muchos son los proyectos de Jaime Labastida al frente de la Academia,
como la creación del Instituto Alfonso Reyes del cual ya ha hablado con
la presidenta del Conaculta, Consuelo Sáizar. Ella está de acuerdo en
que es la Academia la más adecuada para definir objetivos y estructura. “La Academia quiere contribuir, ni lo puede llevar por sí sola ni puede apropiarse de eso, no le corresponde”, dice Labastida.
Reconoce que el Instituto Cervantes enseña el español peninsular, con el acento español y la forma de construcción peninsular y que en México “deberíamos enseñar el español culto de México”, por lo cual ha propuesto la creación de ese instituto a semejanza del Cervantes de España, del Camus de Portugal, de la Alianza Francesa de Francia, el Goethe de Alemania o el Dante Alligeri de Italia.
Adolfo Castañón dice que un pendiente es lograr una página de la academia que responda a las consultas como lo hace la de la Real Academia de la Lengua; con todo, la mexicana ha respondido más de cinco mil dudas.
Aún así, Luis Fernando Lara ve faltas en la Academia Mexicana de la Lengua,
por ejemplo, que no ha puesto ninguna atención a las carencias de la
terminología; es decir, al estudio del vocabulario científico y técnico.
Varios estudiosos, muchos de ellos de la UNAM,
han hablado de que es un problema serio el del vocabulario científico y
técnico del español pues “cada país está bajo distintas influencias y
entran diferentes soluciones de vocabulario llega un momento en el que
nuestros científicos dicen: ‘hablar en español nos cuesta más trabajo,
mejor usamos inglés’. Eso, a lo que nos va a llevar es a perder
capacidad en la lengua”.
También Luis Fernando Lara cuestiona los criterios de ingreso a las academias, hay personas de muy diferentes conocimientos y no se pueden estudiar la lengua como se debe. “Para ingresar a la Academia de Medicina hay que ser médico, en cambio para ingresar a la Academia de la Lengua no hay que ser nada en particular”.
Lara asegura que la Academia Mexicana de la Lengua está a caballo entre que hay escritores y los que no son escritores; por lo tanto, su actividad siempre es “muy casuística”.
Programa del I Coloquio Estudiantil de Traducción y Lecturas Dramatizadas de Letras Alemanas
Universidad
Nacional Autónoma de México
Facultad
de Filosofía y Letras
Colegio
de Letras Modernas (Letras Alemanas)
I
Coloquio estudiantil de traducción
y
lecturas dramatizadas
7
y 8 de noviembre de 2012
Salas
A y B
PROGRAMA
Miércoles,
7 de noviembre de 2012
Mesa 1
12:00 –
14:30 horas
Meerschnecken,
zum Beispiel: Juegos de palabras en cuentos para niños.
Citlali
González Robert
Aspectos
relacionados con la traducción de la obra “Mutter Courage und ihre
Kinder”
de Bertolt
Brecht y lectura dramatizada de algunos fragmentos.
Grupo de
Traducción III (semestre 2013-1):
Miguel
Ángel Anguiano Castrejón, Laura María Benítez Torres,
Enrique
Daniel Flores Nava, Gabriela García Cárdenas, Laura Guianeya
Juanchi Castillo,
Francisco
Javier Ledesma Grañén, Mariana Rodríguez Peral
Canciones
de “Mutter Courage”: Traducción comentada.
Manuel
Espinoza Proudinat y
Berta Sánchez Vázquez
Coordinadoras:
Maestras Cecilia Tercero Vasconcelos y Silke Trienke
Modera: Ana
Biniza Cruz León
Mesa 2
16:00 –
17:00 hrs
La
importancia de la traducción en el romanticismo alemán.
Eder
Suárez
El
pasajero espectral: Una teoría nihilista sobre los fundamentos de la
traducción.
Adrián
Soto
El
traductor en bicicleta. Consideraciones sobre una postura
traductológica.
Cecilia
Sámano Queitsch
Modera: Lidia
Tirado
Mesa 3
17:00 -
18:00 horas
Propuesta
de traducción del poema “Jenseits des Bug”. Paisajes de
desesperanza en la obra de Rose Ausländer.
Urient's
Joel López Manzano
Brief eines
Selbstmörders: Un acercamiento a la obra de Manuel Gutiérrez Nájera
a través de la traducción. Traducción al
alemán
Johanna Malcher
Multiculturalidad
en tres voces: El otro, el autor y el traductor.
“Ein
Blick in die geistige Welt der Tlapaneken“. Traducción comentada.
Ana Biniza
Cruz León
Modera: Eder
Suárez
18:00 –
19:30 horas
Proyección
de la película Die Frau mit den 5
Elefanten (La mujer con los 5
elefantes) documental de Vadim Jendreyko
sobre Swetlana Geier, traductora de las 5 grandes obras de
Dostoyevski, Alemania/Suiza, 2010
(versión
original con subtítulos en español)
Jueves,
8 de noviembre de 2012
Mesa 4
12:00 –
14:30 horas
El
pensamiento constante hacia la muerte: Tres ejemplos de “Freitod”
Lectura
musicalizada de poesía.
Ana
Patricia Gómez Pérez
Colaboradores:
Gina Leticia Manzano Arizmendi, Gerardo de Jesús Payán Gutiérrez,
José Antonio
Tapia Benítez
Die Pest.
Georg Heym. Traducción comentada.
Lina
Ibarra
Herzzeit:
El intercambio afectivo, la correspondencia entre Ingeborg Bachmann y
Paul Celan.
Cinthya
Herrada
Karoline
von Günderrode. Una traducción.
Lidia
Tirado Zedillo
Modera: Joyce
Huber
Mesa 5
16:00 –
17:00 horas
“El Feo”,
obra del dramaturgo alemán Marius von Mayenburg. Lectura de atril.
Grupo de
Traducción III, semestre 2011-2
Versión:
Lidia Tirado, Ana Biniza Cruz León, Valeria
Vega Gtz.
Lectura por:
Joyce Huber, Susana Figueroa, Lidia Tirado y Ana Biniza Cruz León.
Asesora:
Mtra. Silke Trienke
Mesa 6
17:00 –
18:30 horas
Sinfonía
de noche, fugaz incursión en la lengua judía con una propuesta
de traducción Yiddish-Español
David
Josué Piña Galicia.
Ilse
Langner: Una visión femenina de la posguerra a través de una obra
de escombros.
Anabel
Alvarado.
Desde la
masmédula: Una traducción de lo intraducible.
Valeria
Vega Gtz.
Modera: Laura
Cruz
Mesa 6
18:30 –
19:30 horas
Traductor
vs. Falsificador. ¿Es el traductor un falsificador oculto?
Mtra.
Cecilia Tercero Vasconcelos
Traducir
lo cómico y lo grotesco de una lengua-cultura a otra. Algunos
ejemplos
Mtra.
Josefina Pacheco
Traducir
emociones: Un acercamiento a la cultura maya a través de la poesía.
Mtra.
Silke Trienke
con la
participación del poeta maya Jorge Cocom Pech
Moderan:
Lidia Tirado y Ana Biniza Cruz León.
jueves, 25 de octubre de 2012
El principito en hñähñu
Nota publicada en SDPnoticias.com el pasado 17 de octubre, sobre la traducción de El principito al hñahñu (conocido también como otomí).

Abre debate la traducción de “El Principito” al otomí; “¿Por qué mejor no publicar a escritores indígenas?”
Cultura Redacción SDPnoticias.com mié 17 oct 2012 14:28
El
poeta y periodista cultural Mardonio Carballo indicó que no le parece
tan atractivo que se traduzcan clásicos a las lenguas indígenas.
México, D.F.- “En mi opinión es mucho
más importante saber que están diciendo los pueblos indígenas y sus
integrantes” escribió a través de su cuenta de twitter el poeta y
periodista cultural náhuatl, Mardonio Carballo.
Carballo, quien colabora en la primera emisión de Noticias MVS con la cápsula Las Plumas de la Serpiente y conduce para el Canal 22 De Raíz Luna,
planteó un serio debate sobre la traducción de “El Principito” al
otomí, realizada por el profesor del Centro de Enseñanza de Idiomas de
la FES Acatlán, Raymundo Isidro Alavez.
“Premisa falsa a mi parecer ¿Ahora que se tradujo El Principito al Otomí, los niños otomíes van a valorar más su lengua? No sería más necesario para el país que se publicaran libros de creadores en lenguas indígenas y darlos a conocer masivamente, para que los otros -los que hacemos que un niño se avergüence de su lengua- aprendamos a valorar a las otras culturas con las cuales compartimos este cachito de tierra que se llama México. Tal vez así, los niños y los papás de los niños no encuentren en la discriminación las razones para echar su lengua al olvido. Mucho ruido y pocas nueces” escribió en otra red social.
“¿Cuántos indígenas hemos leído El
Principito o por lo menos fragmentos de este libro hermoso? Todos los
que pasamos por la escuela primaria. ¿Cuántos escritores en lenguas
indígenas conocemos? Preguntas para reflexionar. Y ojo, nadie está
diciendo que El Principito no sea un gran libro”, puntualizó Carballo.
Ante los cuestionamientos sobre
traducciones en doble vía, incluidas otras obras clásicas e incluso
música de Francisco Gabilondo Soler, Mardonio insistió:
“¿Alguien conoce los cuentos y chistes
del General Charis tan cotorros que los zapotecos cuentan y cuentan y
que son tan hermosos? ¿No sería maravilloso que todos nos los
supiéramos? Mi insistencia va en un sentido: No conocemos a los pueblos
indígenas de México”.
La presentación de “El Libro"
Durante la presentación del libro en la Casa de Francia,
la investigadora Verónica Kugel confió en que al ser una "lectura tan
bonita y agradable, muchos jóvenes que ya no leen en su propia lengua se
animarán a volver a hacerlo".
Por su parte, el profesor de idiomas de
la UNAM indicó que trató "de rescatar los valores que inculca el autor
como la solidaridad entre amigos, el deseo de ser feliz con cosas
simples como una puesta de sol o las ganas de aprender y explicarse por
qué suceden las cosas como si lo hiciera un niño".
Cabe destacar que Isidro Alavez es
egresado de la Escuela Normal Rural "Luis Villarreal” ubicada en el
Mexe, Hidalgo y posee estudios de maestría en Ciencia Política por la
Universidad Nacional Autónoma de México, y un diplomado en Historia de
México por la Academia Mexicana de la Historia.
Y la noticia anterior, a la que remite el enlace:
Tomada de: http://www.sdpnoticias.com/cultura/2012/10/17/especialista-de-la-unam-traduce-el-principito-al-otomi
Especialista de la UNAM traduce "El Principito" al otomí
Cultura EFE mié 17 oct 2012 00:40
"El
Principito" del francés Antoine de Saint-Exupéry, fue traducida
por Raymundo Isidro Alavez para unos 300 mil integrantes de la población
otomí ubicados en Hidalgo, Estado de México, Guanajuato, Querétaro y
Puebla.
México, 17 Oct. (EFE).- "El Principito" del francés Antoine de Saint-Exupéry,
una de las grandes obras de la literatura contemporánea, ha demostrado
ser uno de los "libros más universales" de la historia al ser traducido a
la lengua indígena mexicana otomí, aseguró la investigadora Verónica
Kugel.
"Esta traducción tiene doble importancia: para El Principito porque muestra que es uno de los libros más universales
y que más impacto han tenido, y para el otomí porque nos muestra que
puede expresar cualquier idea", explicó la investigadora del centro de
documentación Hñähñu, la variante a la que ha sido traducida la obra.
Durante la presentación, en la Casa de Francia,
de esta primera edición de 2.000 ejemplares, la experta confió en que
al ser una "lectura tan bonita y agradable, muchos jóvenes que ya no
leen en su propia lengua se animarán a volver a hacerlo".
Explicó que el título fue la parte más
difícil de la traducción, pues los expertos pensaron en utilizar la
expresión "Con el hijo del Rey", pero se dieron cuenta de que en
realidad en el libro no hay referencias a un monarca. Por ello, expresar
en esa lengua la "idea de un joven tan especial, fue la aventura lingüística del libro".
"Cualquier traducción técnica es mucho
más fácil que la literaria, que requiere de experiencia, de enamorarse
del libro, de dedicación y de una excelente visión de las culturas",
afirmó Kugel, quien espera que haya una segunda edición de una obra que
de acuerdo con la traducción literal se tituló "El muchachito gran jefe".
"El Principito" en Hñähñu
está enfocado, de acuerdo con la académica, a dos públicos muy
diferentes entre sí, uno que no habla la lengua indígena, que va a ser
minoritario y que querrá coleccionarlo, y otro indígena, especialmente
en escuelas o personas en general.
Kugel explicó que el pueblo otomí es uno de los más antiguos de México y está compuesto por unos 300.000 pobladores que principalmente se encuentran en los centrales estados de Hidalgo, México, Guanajuato, Querétaro y Puebla.
Por su parte, el traductor de la obra, Raymundo Isidro Alavez,
aseguró a Efe que el "mayor reto" fue "describir los valores que
transmite el autor" pues si se intenta adecuar a la lengua otomí de
forma literal se pierde el sentido, de tal manera que leyó el libro
varias veces para "sentir sus palabras y poderlas transmitir".
Algunos vocablos como "asteroide", "planeta" o "biombo" no existen en Hñähñu, por lo que según afirmó Alavez uno de los mayores esfuerzos de traducción fue encontrar nuevas palabras que permitieran identificar estos conceptos desconocidos en la lengua.
"Traté de rescatar los valores que
inculca el autor como la solidaridad entre amigos, el deseo de ser feliz
con cosas simples como una puesta de sol o las ganas de aprender y
explicarse por qué suceden las cosas como si lo hiciera un niño",
explicó el traductor, miembro de la Facultad de Estudios Superiores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), plantel Acatlán.
sábado, 20 de octubre de 2012
Un castellano americano para la Cataluña independiente
Un castellano independiente de España
Bernat Ferrer
La Nación digital
La Nación digital
[Fuente original: http://www.naciodigital.cat/noticia/47942/castella/independent/espanya
Retomado de:
http://addenda-et-corrigenda.blogspot.com/2012/10/un-castellano-independiente-y-de-espana.html]
http://addenda-et-corrigenda.blogspot.com/2012/10/un-castellano-independiente-y-de-espana.html]
Lingüistas proponen que el Estado catalán normativice el castellano que se hablará, al margen de la RAE y sin oficializarlo, y entendiendo que “eminentemente es una lengua americana”
“Si
la Catalunya independiente no gestiona el castellano, nos lo
gestionarán desde fuera. Dar toda la legitimidad del castellano en
Cataluña a la Real Academia Española (RAE) y al Instituto Cervantes
sería un error gravísimo a medio y largo plazo.” Con esta
contundencia se expresa la lingüista y editora Silvia Senz, una de
las promotoras de una asociación en proceso de constitución, la
Asociación Catalana de la Lengua Castellana, que pretende
reflexionar sobre cómo el futurible Estado catalán deberá tratar
el castellano. Conjuntamente con ella, el catedrático de Lingüística
General de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) Juan Carlos
Moreno Cabrera, afirma: “De entrada, oficializar el español será
un error, porque el españolismo actuará como ya ha hecho en los
países latinoamericanos. Nos enterraría”. En vez de la
oficialización, proponen que la Catalunya independiente asuma el
castellano como “una estructura de Estado de primer nivel:
enseñándolo en a la escuela y aplicándolo en la industria cultural
y en relaciones exteriores. Y, todo, orientado a América
Latina”.
En la foto: La lingüista
Silvia Senz y el catedrático de Lingüística General de la
Universidad Autónoma de Madrid, Juan Carlos Moreno Cabrera, dos de
los tres promotores de la Asociación Catalana de la Lengua
Castellana. Foto: Bernat Ferrer / Nación Digital.
Senz y Moreno Cabrera, junto con Montserrat Alberte, lanzan al ruedo dos ideas (consúltese el borrador fundacional que proponen, en PDF): asunción desacomplejada del castellano por parte del Estado catalán, sin necesidad de oficializarlo, y que se entienda que el castellano “eminentemente es una lengua americana”, en tanto que en el continente americano se concentran el 90% de hablantes. Con este “nuevo enfoque” en el estudio del castellano, “la Catalunya independiente no sería un país cerrado como nos han querido hacer creer, sino abierto al mundo; no sería un país aislado, sino que usaría el castellano como lengua de relación de primer nivel internacional”. Con estas medidas, entre otras, consideran que “se situaría Cataluña en el mundo”, al tiempo que “quedaría aislada una España que, en realidad, viendo los hechos y analizando la norma, no ha querido ceder el poder lingüístico en América”, afirman provocativos.
“Hay que estudiar al enemigo y se deben conocer sus armas para poder utilizarlas en beneficio propio. Y España ha concebido siempre el castellano como una herramienta geoestratégica, económica y geopolítica de primer nivel. Lo vimos clarísimamente con el proceso de expansión de las grandes empresas españolas, que siempre han dicho que su mercado natural de expansión era América Latina. De hecho, todo el proyecto de España se ha construido a través de la lengua, el castellano ha sido el elemento central que ha recogido las esencias de la nación”, afirma Senz, de raíz castellanohablante.
“El catalanismo debe entender que la RAE es uno de los elementos políticos más potentes de que dispone el Estado” resaltan. “Los países latinoamericanos siempre le han cedido la gestión de su lengua, y cuando quieren establecer posiciones propias, todo son críticas.” De hecho, el presidente de honor de la Fundación proRAE es el rey Juan Carlos, el presidente, el gobernador del Banco de España, y, entre los vocales, se cuentan los presidentes de Telefónica, Repsol, Endesa, La Caixa y el Grupo Prisa, entre otros.
Senz y Moreno Cabrera, junto con Montserrat Alberte, lanzan al ruedo dos ideas (consúltese el borrador fundacional que proponen, en PDF): asunción desacomplejada del castellano por parte del Estado catalán, sin necesidad de oficializarlo, y que se entienda que el castellano “eminentemente es una lengua americana”, en tanto que en el continente americano se concentran el 90% de hablantes. Con este “nuevo enfoque” en el estudio del castellano, “la Catalunya independiente no sería un país cerrado como nos han querido hacer creer, sino abierto al mundo; no sería un país aislado, sino que usaría el castellano como lengua de relación de primer nivel internacional”. Con estas medidas, entre otras, consideran que “se situaría Cataluña en el mundo”, al tiempo que “quedaría aislada una España que, en realidad, viendo los hechos y analizando la norma, no ha querido ceder el poder lingüístico en América”, afirman provocativos.
“Hay que estudiar al enemigo y se deben conocer sus armas para poder utilizarlas en beneficio propio. Y España ha concebido siempre el castellano como una herramienta geoestratégica, económica y geopolítica de primer nivel. Lo vimos clarísimamente con el proceso de expansión de las grandes empresas españolas, que siempre han dicho que su mercado natural de expansión era América Latina. De hecho, todo el proyecto de España se ha construido a través de la lengua, el castellano ha sido el elemento central que ha recogido las esencias de la nación”, afirma Senz, de raíz castellanohablante.
“El catalanismo debe entender que la RAE es uno de los elementos políticos más potentes de que dispone el Estado” resaltan. “Los países latinoamericanos siempre le han cedido la gestión de su lengua, y cuando quieren establecer posiciones propias, todo son críticas.” De hecho, el presidente de honor de la Fundación proRAE es el rey Juan Carlos, el presidente, el gobernador del Banco de España, y, entre los vocales, se cuentan los presidentes de Telefónica, Repsol, Endesa, La Caixa y el Grupo Prisa, entre otros.
Lengua eminentemente
americana
Tratando el castellano “como una lengua eminentemente americana” sin complejos, sostienen que la República catalana podría relacionarse de tú a tú con el gran mercado norte, centro y suramericano, así como con la comunidad hispana de EE.UU. “Es falso que el castellano sea una lengua homogénea. Es una lengua muy dividida, de hecho, la escuela y los medios de comunicación de América Latina ya han desarrollado una serie de estándares, no oficiales para la RAE, por propia necesidad”, explica Moreno Cabrera.
¿La prueba de todo ello? La multinacional de la animación Disney, cuando estrena una película para el mercado hispanohablante, de hecho estrena tres: una, “la principal”, apunta Senz, para el mercado formado por México, Puerto Rico y los hispanos centroamericanos, la segunda, para los países andinos, el Uruguay y Argentina…, y la tercera, “la versión minoritaria”, para el Estado español. El fenómeno literario Harry Potter también siguió los mismos pasos.
Aseguran que en Argentina menudo hay muchas quejas de los libros que lesllegan de España, porque se quejan de que “hay muchos chorizos o butifarras”, que no entienden. Si la Cataluña independiente tuviera en cuenta estas demandas, y asumiera otros estándares lingüísticos al margen del de la RAE, lograría una gran entrada en el mercado latinoamericano. Senz sentencia: “José Manuel Lara Bosch es un inculto, porque podría plantearse editar libros con estos otros estándares y hacer mucho más negocio de lo que hace ahora”.
“Debemos entender esta realidad, y debemos poder ser productores”, expone Senz. “El catalanismo está tan obsesionado con el futuro del catalán que no se da cuenta del potencial lingüístico que tiene en su entorno”, sentencia.Una AVL para la RAE
“¿Por qué hablan de valenciano, catalán, mallorquín, ibicenco..., y en cambio no hablan de murciano, argentino, mexicano?”, se pregunta Moreno Cabrera. La reflexión, inevitablemente, lleva a preguntarse si el castellano, el catalán o el inglés existen como tales. “Las lenguas son sumas de variedades; la homogeneidad de una lengua es un concepto político”, responde contundente. Y opina: “La RAE no aceptaría nunca los equivalentes a la Academia Valenciana de la Lengua (AVL) aplicados a los diversos castellanos que se hablan en América Latina, pero serían mucho más necesarios”.
De la misma manera que es asumido por todos que el inglés británico es diferente del inglés norteamericano, y que ambos son estándares válidos, Moreno Cabrera y Senz se preguntan por qué no existe un fenómeno similar con el castellano. “El idioma normativo siguesiendo profundamente castellanocéntrico”, constatan.
“Se nos ha vendido la idea de que hay una lengua superior y genuina, el castellano normativo, y que de aquí se derivan las diferentes variedades. Pero, lo que prevalece, lo que es superior, es el normativo. Y es una idea que tenemos inoculada desde 1714, cuando Felipe V dio amparo a la Real Academia Española”, denuncian, sin aceptar que esta norma deba ser la única válida, como de hecho ya no lo es para la versión en español de las cadenas CNN o Fox.La no oficialidad del castellano
“En Armenia, el armenio es la única lengua oficial. Sin embargo, en las librerías y bibliotecas, sólo el 30 % de la oferta que se encuentra es en armenio, el resto, el 70%, es en ruso. Imaginemos qué pasaría si el ruso fuera oficial.” Con este dato, Moreno Cabrera ejemplifica el motivo por el cual entiende que el catalán (junto con el aranés) debe ser el único idioma oficial de la futurible República. Y aporta otra: “Después de que los países latinoamericanos se independizaran de España, la ruptura con Madrid no fue total. Las élites criollas se continuaban identificando y relacionando con España, y Madrid las instrumentalizó en beneficio propio”. Y una tercera: “En Paraguay, el 90 % de la población habla guaraní. En cambio, en el Parlamento, ningún diputado lo utiliza, porque la consideran una lengua inferior”.
Moreno Cabrera y Senz hacen un llamamiento al conjunto del catalanismo para que piense cómo quiere gestionar las lenguas que se hablan en Cataluña. Ahora, la justicia española dictamina que en Cataluña se debería poder estudiar en castellano básicamente porque es una de las dos lenguas oficiales de la Comunidad Autónoma. Si el Estado catalán asume el castellano como oficial, “como propone ERC”, España tendrá un motivo de peso para poner en marcha un conflicto internacional con la Cataluña independiente, razonan. Con el castellano como lengua oficial, difícilmente nada podrá impedir que el espacio mediático español continúe sintonizado en las televisiones catalanas. En cambio, si no cuenta con un estatus de oficialidad pero el Gobierno vela especialmente para que se conozca, a ojos de la legalidad internacional el riesgo de conflicto disminuirá.
Por todo ello, Senz afirma: “No hay que otorgar plenos derechos a los castellanohablantes. El gran éxito de las políticas de integración de Cataluña, que han permitido que todos conozcan el catalán, ahora resulta que se lo cargan los propiospolíticos dividiéndonos por razones de lengua. No hay catalanohablantes o castellanohablantes, sino gente que tiene el catalán y el castellano como primera o segunda lengua, pero todos se pueden identificar con el catalán de una u otra manera”.
“Si el Estado catalán no blinda el catalán y el aranés, en ningún lugar más que en Cataluña tendrán garantizada la supervivencia. Porque, con la independencia de Catalunya, debemos tener claro que desaparecerá del País Valenciano y de las Baleares”, profetizan.
Tratando el castellano “como una lengua eminentemente americana” sin complejos, sostienen que la República catalana podría relacionarse de tú a tú con el gran mercado norte, centro y suramericano, así como con la comunidad hispana de EE.UU. “Es falso que el castellano sea una lengua homogénea. Es una lengua muy dividida, de hecho, la escuela y los medios de comunicación de América Latina ya han desarrollado una serie de estándares, no oficiales para la RAE, por propia necesidad”, explica Moreno Cabrera.
¿La prueba de todo ello? La multinacional de la animación Disney, cuando estrena una película para el mercado hispanohablante, de hecho estrena tres: una, “la principal”, apunta Senz, para el mercado formado por México, Puerto Rico y los hispanos centroamericanos, la segunda, para los países andinos, el Uruguay y Argentina…, y la tercera, “la versión minoritaria”, para el Estado español. El fenómeno literario Harry Potter también siguió los mismos pasos.
Aseguran que en Argentina menudo hay muchas quejas de los libros que lesllegan de España, porque se quejan de que “hay muchos chorizos o butifarras”, que no entienden. Si la Cataluña independiente tuviera en cuenta estas demandas, y asumiera otros estándares lingüísticos al margen del de la RAE, lograría una gran entrada en el mercado latinoamericano. Senz sentencia: “José Manuel Lara Bosch es un inculto, porque podría plantearse editar libros con estos otros estándares y hacer mucho más negocio de lo que hace ahora”.
“Debemos entender esta realidad, y debemos poder ser productores”, expone Senz. “El catalanismo está tan obsesionado con el futuro del catalán que no se da cuenta del potencial lingüístico que tiene en su entorno”, sentencia.Una AVL para la RAE
“¿Por qué hablan de valenciano, catalán, mallorquín, ibicenco..., y en cambio no hablan de murciano, argentino, mexicano?”, se pregunta Moreno Cabrera. La reflexión, inevitablemente, lleva a preguntarse si el castellano, el catalán o el inglés existen como tales. “Las lenguas son sumas de variedades; la homogeneidad de una lengua es un concepto político”, responde contundente. Y opina: “La RAE no aceptaría nunca los equivalentes a la Academia Valenciana de la Lengua (AVL) aplicados a los diversos castellanos que se hablan en América Latina, pero serían mucho más necesarios”.
De la misma manera que es asumido por todos que el inglés británico es diferente del inglés norteamericano, y que ambos son estándares válidos, Moreno Cabrera y Senz se preguntan por qué no existe un fenómeno similar con el castellano. “El idioma normativo siguesiendo profundamente castellanocéntrico”, constatan.
“Se nos ha vendido la idea de que hay una lengua superior y genuina, el castellano normativo, y que de aquí se derivan las diferentes variedades. Pero, lo que prevalece, lo que es superior, es el normativo. Y es una idea que tenemos inoculada desde 1714, cuando Felipe V dio amparo a la Real Academia Española”, denuncian, sin aceptar que esta norma deba ser la única válida, como de hecho ya no lo es para la versión en español de las cadenas CNN o Fox.La no oficialidad del castellano
“En Armenia, el armenio es la única lengua oficial. Sin embargo, en las librerías y bibliotecas, sólo el 30 % de la oferta que se encuentra es en armenio, el resto, el 70%, es en ruso. Imaginemos qué pasaría si el ruso fuera oficial.” Con este dato, Moreno Cabrera ejemplifica el motivo por el cual entiende que el catalán (junto con el aranés) debe ser el único idioma oficial de la futurible República. Y aporta otra: “Después de que los países latinoamericanos se independizaran de España, la ruptura con Madrid no fue total. Las élites criollas se continuaban identificando y relacionando con España, y Madrid las instrumentalizó en beneficio propio”. Y una tercera: “En Paraguay, el 90 % de la población habla guaraní. En cambio, en el Parlamento, ningún diputado lo utiliza, porque la consideran una lengua inferior”.
Moreno Cabrera y Senz hacen un llamamiento al conjunto del catalanismo para que piense cómo quiere gestionar las lenguas que se hablan en Cataluña. Ahora, la justicia española dictamina que en Cataluña se debería poder estudiar en castellano básicamente porque es una de las dos lenguas oficiales de la Comunidad Autónoma. Si el Estado catalán asume el castellano como oficial, “como propone ERC”, España tendrá un motivo de peso para poner en marcha un conflicto internacional con la Cataluña independiente, razonan. Con el castellano como lengua oficial, difícilmente nada podrá impedir que el espacio mediático español continúe sintonizado en las televisiones catalanas. En cambio, si no cuenta con un estatus de oficialidad pero el Gobierno vela especialmente para que se conozca, a ojos de la legalidad internacional el riesgo de conflicto disminuirá.
Por todo ello, Senz afirma: “No hay que otorgar plenos derechos a los castellanohablantes. El gran éxito de las políticas de integración de Cataluña, que han permitido que todos conozcan el catalán, ahora resulta que se lo cargan los propiospolíticos dividiéndonos por razones de lengua. No hay catalanohablantes o castellanohablantes, sino gente que tiene el catalán y el castellano como primera o segunda lengua, pero todos se pueden identificar con el catalán de una u otra manera”.
“Si el Estado catalán no blinda el catalán y el aranés, en ningún lugar más que en Cataluña tendrán garantizada la supervivencia. Porque, con la independencia de Catalunya, debemos tener claro que desaparecerá del País Valenciano y de las Baleares”, profetizan.
domingo, 30 de septiembre de 2012
"Los traductores" de Antonio Muñoz Molina
Reproducimos este artículo aparecido en El País el pasado 29 de septiembre, un pequeño homenaje de un escritor a los traductores.
"Los traductores"
por Antonio Muñoz Molina
Tomado de: http://cultura.elpais.com/cultura/2012/09/26/actualidad/1348657096_697540.html
(Ilustración de Milo Winter de 'Veinte mil leguas de viaje submarino')
Lo fundamental tiende a ser o a volverse invisible. Porque son
fundamentales y porque su trabajo está en todas partes los traductores
tienden a desvanecerse en la invisibilidad, y también porque cuando
mejor hacen su oficio menos huellas quedan de él, hasta el punto de que
parece que no hayan intervenido. Notamos que una traducción “nos
chirría” de una manera parecida a como notamos el chirrido en los
cambios de marchas que hace un conductor atacado o inexperto. Salta una
palabra rara, un giro que visiblemente pertenece a otra lengua, y solo
en ese momento recapacitamos de verdad en el hecho de estar leyendo una
traducción. Que pensemos casi exclusivamente en el traductor cuando
intuimos que se ha equivocado es una prueba simultánea del valor de ese
trabajo y del poco reconocimiento que suele recibir, más todavía en unos
tiempos en los que los textos circulan por Internet sin la menor
constancia de su origen y en los que algunas personas imaginan que no
hay mucha diferencia entre un traductor automático y un corrector
automático de ortografía.
Pero quizás siempre ha sido así. Yo reparé en que la mayor parte de
los libros que leía habían sido traducidos por alguien casi tan
tardíamente como en que las películas tenían un director. Llevo toda la
vida agradeciendo el efecto que tuvieron sobre mi imaginación y mi
vocación las novelas de Julio Verne —no me acostumbro a escribir Jules—,
pero nunca he pensado en las personas casi siempre anónimas que las
traducían, seguramente con muy escaso beneficio, para las editoriales
Bruguera, Sopena o Molino. La primera vez que supe el nombre de uno de
los traductores de Verne fue cuando en los años de avaricia lectora de
la universidad encontré las nuevas traducciones de algunas de sus
mejores novelas que Alianza encargó a Miguel Salabert, que también
tradujo de nuevo por aquellos años La educación sentimental y Madame Bovary. Pero quién habría traducido para mí sin que yo lo supiera El conde de Montecristo, o el Diario de Daniel o Papillon o Sinuhé el egipcio, por no ponernos exquisitos en el recuento de lecturas, o aquellas páginas de La peste
que me parecía adecuado llenar de frases subrayadas, quizás con la
esperanza de que alguien (del sexo femenino preferiblemente) tomara nota
admirativa de mi agudeza intelectual.
Un amigo editor y poeta muy querido y monstruosamente sabio me
aseguraba hace poco que ha decidido dejar de leer traducciones, porque
ha llegado a la convicción de que le compensa más concentrarse en las
literaturas de lenguas que ya conoce. Como en su caso éstas incluyen,
que yo sepa, el castellano, el catalán, el francés, el alemán, el
italiano, el latín y el inglés, tengo la impresión de que mi amigo no es
muy representativo. Los demás, en mayor o menor medida, necesitamos la
mediación continua de los traductores, y es un indicio de nuestra
creciente penuria intelectual que en estos tiempos de abaratamientos y
recortes se note tanto la baja consideración del oficio, la poca
recompensa que obtienen los mejores y la prisa o el descuido con que se
dejan pasar traducciones mediocres o directamente inaceptables.
Curiosamente, también la mala traducción tiene sus admiradores, y su
influencia literaria: cada vez más encuentra uno artículos de periódico e
incluso páginas de novelas que están escritos como si fueran
traducciones inexpertas del inglés, o incluso atroces doblajes de
películas. Se ve que por los caminos de la ignorancia y el papanatismo
estamos volviendo a los tiempos de mi adolescencia, cuando las estrellas
del pop autóctono no tenían idea de inglés pero afectaban un acento
americano al cantar en español.
Quien más depende del traductor, claro, es el escritor mismo. Eres en
otra lengua exactamente lo que tu traductor haga de ti. En la mayor
parte de los casos, y salvo ese amigo mío políglota que bien puede saber
más lenguas de las que yo creo, o haber aprendido alguna más desde la
última vez que hablé con él por teléfono (quizás tenga todavía más
capacidad de hablar por teléfono que de aprender idiomas), uno está
entregado de pies y manos: un día recibes un libro que debe de ser tuyo
porque está tu nombre en la portada, y quizás tu foto en la solapa, pero
eso que seguramente se parecerá mucho a lo que tú escribiste hace
tiempo es del todo indescifrable, a veces tanto como si estuviera
escrito en los caracteres de una antigua lengua extinguida. Hace falta
un acto de fe: si uno sabe cuántas veces ha disfrutado, ha aprendido, se
ha emocionado, leyendo traducciones del ruso o del japonés, o del
hebreo, o del griego, cabe perfectamente la posibilidad de que ahora
suceda el efecto inverso. Gracias al traductor ocurrirá un prodigio: lo
que tú has escrito resonará en la conciencia de alguien en una lengua
del todo ajena a ti, en lugares del mundo en los que no vas a estar
nunca. Personas que te parecen tan ajenas como habitantes de la Luna
resulta que son casi exactamente como tú. Puedo atestiguar que casi cada
día, por ejemplo, Elvira Lindo recibe desde Irán cartas de lectores
adolescentes y jóvenes que se han vuelto adictos a las aventuras de
Manolito Gafotas en farsi. Lo más singular, sin dejar de serlo, resulta
ser inteligible en casi cualquier parte. Algo se pierde siempre hasta en
la mejor traducción, pero también se gana algo, o se fortalece algo,
quizás el núcleo de universalidad que hay siempre en la literatura.
Durante un par de días, en Ámsterdam, he convivido con un grupo de
traductores de mis libros: al holandés, al francés, al alemán. Algunos,
de tanto trabajar conmigo durante años, ya eran amigos míos: Philippe
Bataillon, Willi Zurbrüggen; a los demás los he ido conociendo estos
días: Jacqueline Hulst, Ester van Buuren, Adri Boon, Erik Coenen, Frieda
Kleinjan-van Braam, Tineke Hillegers-Zijlmans. Un mismo libro se vuelve
otro ligeramente distinto en la imaginación de cada lector: pero esa
multiplicación, esa metamorfosis, es más acentuada aún en el caso de
cada traductor. El traductor es el lector máximo, el lector tan completo
que acaba escribiendo palabra por palabra el libro que lee. Él o ella
es quien detecta los errores y los descuidos que el autor no vio y los
editores no corrigieron. Él se ve forzado a medir el peso y el sentido
de cada palabra con mucho más escrúpulo que el novelista mismo. Willi
Zurbrüggen utilizó un término musical para hablar de su trabajo: lo que
más se parece a una traducción, sobre todo entre lenguas tan distintas
como el español y el alemán, es la transcripción de una pieza musical.
Escuchaba hablar a estas personas, tan distintas entre sí, tan
iguales en su devoción por el trabajo que hacen, y sentía gratitud y
algo de remordimiento: una palabra que yo elegí por azar o instinto, una
frase a la que dediqué tal vez unos minutos, les han podido causar
horas o días de desvelo. Aprender sobre los límites de lo que puede ser
traducido lo hace a uno más consciente de que también hay límites a lo
que las palabras mismas pueden decir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








