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viernes, 29 de julio de 2016

A un clic: La creación de una lengua, por José del Valle

Colegas:

Nos comparte Silvia Senz una entrevista con José del Valle, que acaba de publicar el libro Historia política del español: la creación de una lengua (Aluvión Editorial, 2016). José del Valle es investigador de lingüística hispánica en el CUNY de Nueva York.

La entrevista, a cargo de Héctor G. Barnés, se publicó bajo el título "La invención del español: 'La RAE está al servicio del poder blando nacional'" en el diario español El Confidencial. Como dice el autor de la nota, la aparición de este trabajo es particularmente importante "en un momento en el que [el español], con sus 400 millones de hablantes, se ha convertido en un importante valor de marca... y ha suscitado suculentos intereses económicos."





Algunos extractos:

Héctor G. Barnés: El español ha adquirido un importante atractivo comercial: ¿de qué manera instituciones como la RAE o el Instituto Cervantes, entre otros, están situándose estratégicamente como faros del idioma, promoviendo además la comercialización del español en su favor?

José del Valle: Es cierto que ha aumentado considerablemente el número de personas en el mundo que quieren aprender español. Y la fase en que nos encontramos del desarrollo del capitalismo ha propiciado que ese hecho dé lugar a la mercantilización extrema de la lengua, a que se piense como producto que se valora al alza en los mercados lingüísticos internacionales. La participación en una industria que se desarrolla en torno a la enseñanza del español es una de las funciones del Instituto Cervantes desde su fundación en 1991 (además de promover la marca España y cooperar con la promoción internacional de empresas y artistas españoles). Abren y gestionan centros de enseñanza de español por el mundo, producen materiales didácticos, ofrecen programas de formación de profesores y promueven un sistema único de certificación de conocimientos de español.

Este último proyecto es quizás el que ha encontrado mayor resistencia, sobre todo en Latinoamérica. Si bien son bastantes las instituciones universitarias latinoamericanas que han firmado acuerdos con el Cervantes (entre ellas la UNAM de México y la Universidad de Buenos Aires), hay importantes sectores entre los lingüistas y profesionales de la enseñanza del español de estas instituciones que consideran la decisión de sus rectores una claudicación y un gesto de sumisión poscolonial. Yo estoy completamente de acuerdo con estos colectivos críticos. Que el Cervantes abrace un concepto primordialmente instrumental de la lengua, que se proponga vendérsela al mejor postor en los mercados lingüísticos internacionales y que pretenda monopolizar ese mercado no me sorprende: es consistente con los modelos dominantes de cultura y acciones de política cultural de la España setentayochista (me refiero en términos generales al dispositivo que Guillem Martínez ha llamado CT o Cultura de la Transición). Pero de instituciones universitarias cabría esperar la adopción de modelos de educación lingüística más sofisticados, más ligados al ejercicio de una ciudadanía libre y crítica, más abiertos al plurilingüismo y la comunicación translingüe. En fin, cabría esperar una enseñanza de idiomas ligada a la formación ciudadana y a la sensibilización ante la diferencia cultural, y no orientada a las necesidades inmediatas del turista y del gerente de empresa.

La RAE ha jugado un papel complementario, pero distinto. Desde los noventa, asumió como objetivo la consolidación de la ideología panhispanista que ya te mencioné antes. En un momento en que empresas españolas, por medio de alianzas estratégicas con empresarios y políticos latinoamericanos, se proyectaban sobre mercados que coincidían con los antiguos territorios del imperio, la RAE se propuso como misión central construir una imagen de la lengua española como base y vínculo inalienable de la comunidad panhispánica, de una arcadia comunicativa y convivencial. En mi lectura, la RAE decidió convertirse en una pieza clave de la diplomacia española y ponerse al servicio de la extensión del poder blando de España. Curiosamente, esto (el deseo de controlar el valor simbólico de la lengua panhispánica) los obligó a emprender una gestión más abierta y tolerante de la matriz gramatical del idioma, a definir el español, por ejemplo, como una lengua pluricéntrica y a avanzar una y otra vez lugares comunes tales como que el peso de la lengua española está en América o que España es apenas una provincia de la lengua española.

Dice también:

La imagen pública de la lengua española (qué es, qué representa y quién está autorizado a gestionarla) ha sido forjada principalmente por la escuela filológica española. Esta escuela deriva de la obra intelectual emprendida por Ramón Menéndez Pidal a finales del siglo diecinueve y es, en muchos sentidos, extraordinaria: compuesta por eruditos filólogos, muchos de ellos lúcidos e imaginativos (Amado Alonso, Américo Castro o Rafael Lapesa, por ejemplo). Fue una escuela compleja, con tensiones internas tanto intelectuales como políticas, que sin embargo produjo casi sin fisuras el gran relato de unidad lingüística y cultural sobre el que aún hoy se apoyan el nacionalismo español y el panhispanismo, esa idea de unidad esencial materializada en la lengua común a todos los pueblos de España y de la América hispanohablante. Es un relato que naturaliza el devenir histórico del idioma al minimizar, cuando no elidir, las tensiones resueltas en su condición de lengua dominante, nacional e imperial. Se escamotean las condiciones históricas conflictivas que dan lugar a su cristalización como lengua altamente codificada y a su extensión territorial.

Ese gran relato lingüístico [...] presenta una lengua española estratificada social y geográficamente. Formas "vulgares", "coloquiales" o "cultas" corresponden a posiciones sociales, y "español peninsular centro-norteño" o "español de América" a identidades regionales. Estas taxonomías nada significan por sí solas, sino que funcionan socialmente al entrar en contacto con sistemas de valores asociados a prácticas culturales, nociones de progreso y desarrollo, formas de organización económica, etcétera. Si los prejuicios contra la forma de hablar de "catetos" y "pueblerinos" son una herramienta del clasismo, quien se hace eco de prejuicios contra variedades americanas del español está reproduciendo jerarquías culturales coloniales.

Pueden leer la entrevista completa en este enlace: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-07-25/jose-del-valle-espanol-castellano-politica_1235501/

domingo, 17 de julio de 2016

Cuatro mosqueteras al rescate de la lengua


Colegas:

Nos comparte Mercedes Guhl, en su blog Traduzco, luego escribo, la noticia de la creación de un nuevo proyecto colectivo en forma de blog, Cuatro Mosqueteras, cuya consigna ya revela por dónde va: "¡Al rescate de la expresión escrita en español en los Estados Unidos!"

"El sistema medieval del aprendiz y el maestro -nos cuenta Mercedes en su nota- siempre me ha parecido más adecuado para el terreno de la traducción que el de profesor y estudiante típico de la universidad. Aprender a traducir requiere un trabajo minucioso sobre los detalles, un nivel de carpintería (o artesanía) que en el esquema universitario es difícil de alcanzar".
Las entradas del nuevo blog buscan justamente explicar, de forma breve y didáctica, algunos de estos detalles. 

domingo, 22 de mayo de 2016

¿Quién es el dueño de la lengua?: algo sobre el Memorándum de Entendimiento



Queridos colegas:

Regresan las preguntas de siempre: ¿quién es el dueño de la lengua?, ¿quién la puede explotar económicamente?, ¿quién puede decidir su forma correcta?

Vale la pena que le prestemos atención a la controversia que está generando el SIELE (Servicio Internacional de Evaluación de la Lengua Española), el nuevo examen estandarizado para el español, así como al llamado a repudiar el Memorándum de Entendimiento, por el que la Universidad de Buenos Aires (UBA) se suma a las instituciones originales (Instituto Cervantes, Universidad de Salamanca y UNAM, que lanzaron la iniciativa el año pasado ya de manera cuestionable).


Como siempre, podemos contar con Jorge Fondebrider del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires (CTLBA) para que nos hable de los intereses ideológicos y sobre todo económicos que se juegan en las iniciativas institucionales relacionadas con la lengua española.

Para entender mejor de qué trata esta controversia y qué está en juego, algunos enlaces de la gran cantidad de material y pruebas que ha estado publicando el CTLBA durante el último mes:


 La nota inicial en el CTLBA, publicada el 15 de abril, en la que se enlistan varios puntos cuestionables de la propuesta del SIELE y la adhesión de la UBA, y que dio lugar al llamado al repudio:
http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.mx/2016/04/esto-es-de-extrema-gravedad-leer.html

El boletín de prensa del Instituto Cervantes, en el que explican que la empresa Telefónica será la encargada de comercializar el examen:
http://www.cervantes.es/sobre_instituto_cervantes/prensa/2016/noticias/siele-presentacion-VII-CILE.htm


La nota sobre el repudio aparecida en Proceso el 19 de abril:
http://www.proceso.com.mx/437744/rechazan-a-espana-arbitro-la-lengua-castellana

Las firmas reunidas hasta el 21 de mayo para suscribir el llamado al repudio, que sigue activo:
http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.mx/search/label/SIELE

Entrevista a Jorge Fondebrider en el programa Los 7 Locos, conducido por Cristina Mucci (es el tercero de los cinco segmentos del programa, marcados en la esquina superior izquierda). Hacia la mitad se habla de paso sobre la Ley de Traducción Autoral (más en este enlace) y sobre los mecanismos de la industria editorial transnacional.
http://www.tvpublica.com.ar/articulo/los-libros-y-la-lengua/




martes, 4 de noviembre de 2014

Crónica de lo ocurrido (y no) en el III Congreso de UniCo






Colegas:

Reproduzco una nota de Laura Zorrilla aparecida hace unos días en la página Las Modernas, en la que hace su crónica moderna de lo ocurrido (y sobre todo lo no ocurrido) en el III Congreso Internacional de Correctores de Textos en Español, realizado en Madrid del 24 al 26 de octubre, al mismo tiempo que aquí en el DF se estaba realizando el II Concilio de Correctores organizado por PEAC. Por cierto, ¿alguien nos puede compartir algo de cómo estuvo el Concilio? Saludos,

Lucrecia

Posdata del 17 de noviembre: por la página de Ricardo Soca supe que Luis Fernando Escalona escribió una nota sobre el Concilio en su blog La pantufla del chacal. La pueden leer en este enlace: http://lapantufladelchacal.blogspot.mx/2014/10/primer-concilio-nacional-de-correctores.html



III Congreso Internacional de Correctores

de Textos en Español (CICTE)

Madrid, octubre de 2014

Crónica moderna

Laura Zorrilla

Los días 24, 25 y 26 de octubre se celebró en Madrid este tercer encuentro internacional de correctores, bajo el lema «Tus palabras son tu imagen», y Las Modernas asistimos con toda nuestra ilusión. Esa que siempre ponemos en el trabajo diario y en las nuevas posibilidades de aprender y mejorar. El congreso, organizado por la Unión de Correctores (UniCo), reunió a profesionales de España e Hispanoamérica, y planteaba, en su programación, algunas cuestiones interesantes, como, por ejemplo, el modelo de corrección en Hispanoamérica, o un análisis de la corrección en el proceso de traducción. Nos parecía interesante también la presentación de un innovador software de corrección automática (cuya licencia no nos tocó en el sorteo, y lo lamentamos mucho), o las reflexiones en torno a la aplicación de libros de estilo en los medios de comunicación.

Sin embargo, nos pareció muy sorprendente que los agentes editoriales estuvieran totalmente ausentes en un congreso como este.

He de decir (por si alguno no lo sabe) que los correctores desarrollamos nuestra labor fundamentalmente en editoriales o empresas afines. Solemos participar en el proceso de producción de los libros. Hacemos libros. También hay una presencia nada desdeñable (aunque cada vez más exigua) de correctores en los medios de comunicación. Y en estos dos ámbitos (editoriales y prensa escrita) es donde nos enfrentamos a retos diarios: sobre condiciones laborales, sobre avances tecnológicos, sobre formatos, sobre métodos de trabajo, etc. En los últimos años, además, desempeñamos labores de editores, negros, asesores personales y hasta padres de muchos autores particulares, que cada vez publican más obras en plataformas de autoedición. Estos autores, al haber renunciado a la mediación de las editoriales, descargan en nosotros muchas responsabilidades.

Esta es la realidad.

El III CICTE ha supuesto para Las Modernas una realidad paralela, que desconocíamos (y que no sabemos si existe fuera de la imaginación de algunas personas), en la que:

- Los correctores se llaman asesores lingüísticos. Trabajan en empresas de marketing, telefonía, aeronáutica, farmacia… etc. y en instituciones oficiales como el Congreso de los Diputados. Toma ya.

- Los correctores pueden establecer sus tarifas. Existe ahí fuera un mercado laboral en el que podemos exigir un precio más o menos justo, más o menos lucrativo, por nuestro trabajo.

- Los libros no son muy importantes (ya que nadie habló de ellos) y, en cualquier caso, su proceso de producción ahora mismo no plantea ningún problema ni reflexión.

Lamentamos, y tememos, que alguno de los asistentes se haya llevado estas impresiones equivocadas. No entendemos el motivo, y aún cuatro días después seguimos preguntándonos qué pudo pasar en la organización de este evento para que se decidiera dibujar semejante panorama y para que, teniendo los recursos adecuados (en profesionales, algunos venidos desde muy lejos, y en soporte logístico), no se quisieran abordar las cuestiones que verdaderamente nos preocupan a los correctores.

Retomemos los tres puntos anteriores:

- Es posible que algunas grandes corporaciones tengan entre sus recursos humanos la figura de alguna especie de redactor, revisor, corrector, jefe de prensa que se dedique a pulir los textos corporativos. No lo llaman asesor lingüístico. Seguramente lo llamen Pepe o Marisol, o a lo que responda, y con un canto en los dientes. Podríamos decir, tal vez, que hay un 0,000000001% de correctores trabajando en empresas no editoriales. Bien por ellos. El 95% de las empresas españolas (que son pymes) no se han planteado ni se plantearán jamás la contratación de asesores lingüísticos, porque ni saben lo que son ni (en caso de saberlo) creen que puedan ser necesarios. El dinero no se gasta ya ni en los sueldos de los empleados que producen el bien o servicio ofertado por las empresas; ¿cómo se va a gastar en contratar a un corrector? Por Dios santo.

- La realidad de las tarifas con las que se está trabajando ahora para las editoriales es que la tarifa la impone la editorial. Cuando alguna te llama, te ofrece lo que “puede pagar”. Si te gusta, bien. Punto. Cuando se nos piden presupuestos, estos tienden a ser a la baja, porque cada vez se quiere pagar menos. A pesar de ello, a veces ocurre que después de haber realizado tu trabajo tardan en pagarte, intentan regatear el precio final (¿pero no estaba cerrado? Parece ser que no) o directamente no te pagan (estos son los menos, pero casos hay). Un corrector puede tener sus tarifas. Pues claro, todos las tenemos. El precio al que acabamos trabajando es una realidad muy distinta. ¿Y los correctores en plantilla? Son auxiliares técnicos editoriales, el escalafón más bajo del convenio: 1.000 euros.

- En este contexto de crisis económica (y moral), el proceso de producción editorial se ha degradado muchísimo. Hay editoriales que ni siquiera corrigen sus libros. LAS HAY. Las que lo hacen te piden una única lectura absolutamente apresurada (tres lecturas es lo ideal). Pagan poco. El proceso de preimpresión es algo que debe hacerse corriendo y mal. Esto afecta a correctores, traductores, maquetadores y todo tipo de profesionales de las artes gráficas. Los libros son malos. Malos a rabiar. Porque no se leen bien, no se cuidan y no se invierte dinero en ellos. Así, resumiendo mucho.

No obstante este panorama, Las Modernas somos unos seres optimistas y generosos, y creemos que se pueden seguir haciendo libros de calidad. Aspiramos a ello. Creemos también que la nueva realidad digital y de autopublicación nos necesita muchísimo. Ya no como correctores, sino como editores, que es lo que verdaderamente acabamos siendo para estos autores (y para algunas editoriales). Por ello, nos hubiera encantado que en el III CICTE se hubiera hablado de:

- Las relaciones con los editores. Y las relaciones con los autores.

- Bibliografía, norma académica, referentes, autoridades y recursos lingüísticos para ejercer nuestra profesión. No pudo desaprovecharse más la presencia de Manuel Seco y Leonardo Gómez Torrego, entre otros, que apenas plantearon reflexiones interesantes sobre los cambios académicos y la actitud que los correctores deberían tener ante ellos.

- Estrategias de presión para devolver la calidad a los procesos de producción editorial.

- La autopublicación y los nuevos retos del corrector que hace funciones de editor.

- Estándares de calidad: cómo ser un buen corrector con el poco tiempo que nos dan para hacer nuestro trabajo.

- Etc.

Es posible que una vez superados estos escollos, podamos plantearnos convertirnos en asesores lingüísticos y ampliar nuevos horizontes alejados de los libros. Bueno, Las Modernas no lo haremos, porque no podemos vivir sin los libros. Nos debemos a ellos. Son muy majos y nos han dado grandes satisfacciones a lo largo de nuestra carrera profesional. Además, alguien tiene que hacerlos, ahora que todo el mundo se va a ir a trabajar a la Casa Real.

En cualquier caso, en este III Congreso Internacional de Correctores de Textos en Español hubo aportaciones que nos inspiraron mucho, como la de Ixiar Iza, de la editorial Elhuyar, quien habló de la situación de los correctores en euskera y fue (creo) la única que consiguió recordarnos en dónde trabajan los correctores.

También conocimos los nuevos avances en software y aplicaciones informáticas (de las empresas Daedalus y Molino de Ideas), que, como son moderneces pues… nos encantan. No echamos en saco roto nuestra asistencia a este singularísimo evento. Al menos ahora ya sabemos que queda mucho más de lo que pensábamos por hacer.  Queda casi todo.

__________________
Laura Zorrilla es filóloga románica, posgrado en Desarrollo de Proyectos Editoriales. Editora y correctora. Ha desarrollado su labor en campos tan diversos como la lexicografía, los textos científicos y médicos, o la literatura de ficción. Es especialista en Literatura Española del Siglo de Oro, ámbito en el que también ha trabajado como editora. Se adapta a todo.

martes, 28 de octubre de 2014

"Diplomado en corrección profesional de estilo y asesoría editorial", impartido por PEAC


Colegas:

Va la invitación al "Diplomado en corrección profesional de estilo y asesoría editorial" que imparte la asociación civil Profesionales de la Edición A.C. (PEAC) a través de su Academia de las Artes de la Escritura (AAE).

El Diplomado dura un año, de enero a noviembre, con clases los viernes por la tarde y sábado por la mañana. Ahorita está abierta la recepción de solicitudes para la emisión 2015. La presentación dice:

El diplomado en Corrección profesional de estilo y asesoría editorial, avalado por la UNAM por medio de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza, es una oportunidad para que personas de distintas áreas del conocimiento se instruyan en la producción, edición, normativa lingüística e impresión de documentos enfocándolos a su propia disciplina a manera de especialidad.

Dirigido a: correctores de estilo y de pruebas, traductores, diseñadores gráficos, periodistas, escritores, publicistas y, en general, a personas interesadas en vigilar la calidad de los textos antes de difundirlos por cualquier soporte.

Pueden encontrar los requisitos, formulario de registro y muchos detalles más, así como los datos de contacto para preguntar lo que haga falta, en el sitio http://peac.org.mx/2/3/.

PEAC fue la instancia encargada de organizar el Primer Concilio de Correctores, realizado los pasados 25 y 26 de octubre en la Biblioteca de México José Vasconcelos. Hace falta que todos los profesionales del mundo editorial nos conozcamos más y aprendamos unos de otros, para colaborar mejor y aliarnos contra nuestros enemigos comunes, en lugar de pelearnos entre nosotros. Así que este diplomado, y en general toda la oferta de formación continua de PEAC, es una manera de caminar en esa dirección. Saludos,

Lucrecia


viernes, 17 de octubre de 2014

Primer Concilio Nacional de Correctores: 25 y 26 de octubre de 2014, ciudad de México


Queridos colegas:

Reproduzco del blog del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires la invitación al Primer Concilio Nacional de Correctores, "Una profesión en busca de identidad", organizado por Profesionales de la Edición A.C. (PEAC), una asociación civil que lleva largo rato viendo por el conocimiento y reconocimiento de los correctores, y apoyado por la UAM, la UACM, la FES Acatlán, Conaculta y otras instancias.

Este Primer Concilio, con el lema sugerente "Conciliando se llega al texto", se llevará a cabo los próximos 25 y 26 de octubre de 2014 (sábado y domingo) de 10:00 a 20:30 horas en la Biblioteca de México José Vasconcelos de la ciudad de México (la que está en la Ciudadela).

La inscripción tiene un costo y hay un procedimiento de inscripción que pueden consultar en este enlace, en la pestaña "Aparta tu lugar". Pueden consultar el programa completo en el mismo enlace, en la pestaña "Programa". Va a participar gente muy interesante, como Ricardo Soca, a quien seguramente identifican porque es quien lleva el sitio elcastellano.org, cuyas noticias reproduzco cada tanto aquí.

Copio abajo la nota con que Jorge Fondebrider del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires nos invita al evento, porque aporta información y enlaces adicionales que seguramente les resultarán interesantes. Saludos,

Lucrecia

Posdata del 17 de noviembre: por la página de Ricardo Soca supe que Luis Fernando Escalona escribió una nota sobre lo ocurrido en el Concilio en su blog La pantufla del chacal. La pueden leer en este enlace: http://lapantufladelchacal.blogspot.mx/2014/10/primer-concilio-nacional-de-correctores.html





Los correctores mexicanos son vanguardia en Latinoamérica y no se dejan engañar por Madrid 

Jorge Fondebrider

13 de octubre de 2014

Si la situación de los traductores literarios siempre está al borde de la catástrofe, en el caso de los correctores, la catástrofe es su modo de vida. Por eso, en las raras ocasiones en que se tornan visibles, vale la pena prestar atención. Es el caso del I Concilio Nacional de Correctores de México, cuyo buen programa es digno de destacar (http://peac.org.mx/3/2/5/). También, la buena labor que realiza PEAC –siglas que nombran a la asociación mexicana de Profesionales de la Edición (ver ​http://peac.org.mx)– por los correctores de ese país. De hecho, PEAC fue la entidad que organizó el ​II Congreso Internacional de Correctores de Español, con un excepcional elenco latinoamericano, experiencia que sirvió para detectar los tintes sectarios y espurios que han pretendido marcar el rumbo de estos eventos allende los mares, distanciarse de ellos y concentrarse en el trabajo de ámbito nacional. Cabe añadir entonces que, entre las entidades que aglutinan correctores y otros profesionales de la edición en Latinoamérica, los mexicanos son de los pocos que no sucumben a los espejismos españoles, y siguen su propio camino y su programa de trabajo por el interés común de los profesionales en México.​


Siguiendo esa lógica, es reseñable el hecho de que PEAC no sólo no participe en el III Congreso Internacional de Correctores de Español (http://diarioalmomento.com/noticias?NT=30287​) que se celebrará en Madrid el 25 y 26 de octubre próximos (con la llamativa y elocuente ausencia de eminentes correctores y maestros del mundo de la letra), sino que además haya convocado su concilio nacional de correctores en las mismas fechas que tiene lugar el congreso madrileño. 

 
Las razones tal vez habría que buscarlas en lo irrelevante e incongruente del programa madrileño, a menudo absurdamente ridículo, como cuando dicen que contarán con “profesionales de la publicidad, del derecho, de la banca, de la ingeniería, de la automoción, de la consultoría...”. Qué detrás de estas burradas esté la entidad organizadora española, UniCo (http://www.uniondecorrectores.org/), vinculada por su presidente Antonio Martín (ver entrevista en http://nuevobestsellerespanol.blogspot.com.es/2013/12/entrevista-antonio-martin-la-vision-de.html), a Cálamo & Cran, una empresa de la que es co-propietario, abocada a la formación de traductores, correctores y editores, de muy bajo perfil académico, quizás explique algo. Y que ésa empresa se haya ido posicionando en España, poniéndose al servicio de las entidades de normalización del castellano como RAE y la Fundéu, tal vez explique todo.


En síntesis, ¡qué viva México!


Tomado de: http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.mx/2014/10/los-correctores-mexicanos-son.html#comment-form