Mostrando las entradas con la etiqueta privatización de la lengua española. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta privatización de la lengua española. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de mayo de 2016

¿Quién es el dueño de la lengua?: algo sobre el Memorándum de Entendimiento



Queridos colegas:

Regresan las preguntas de siempre: ¿quién es el dueño de la lengua?, ¿quién la puede explotar económicamente?, ¿quién puede decidir su forma correcta?

Vale la pena que le prestemos atención a la controversia que está generando el SIELE (Servicio Internacional de Evaluación de la Lengua Española), el nuevo examen estandarizado para el español, así como al llamado a repudiar el Memorándum de Entendimiento, por el que la Universidad de Buenos Aires (UBA) se suma a las instituciones originales (Instituto Cervantes, Universidad de Salamanca y UNAM, que lanzaron la iniciativa el año pasado ya de manera cuestionable).


Como siempre, podemos contar con Jorge Fondebrider del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires (CTLBA) para que nos hable de los intereses ideológicos y sobre todo económicos que se juegan en las iniciativas institucionales relacionadas con la lengua española.

Para entender mejor de qué trata esta controversia y qué está en juego, algunos enlaces de la gran cantidad de material y pruebas que ha estado publicando el CTLBA durante el último mes:


 La nota inicial en el CTLBA, publicada el 15 de abril, en la que se enlistan varios puntos cuestionables de la propuesta del SIELE y la adhesión de la UBA, y que dio lugar al llamado al repudio:
http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.mx/2016/04/esto-es-de-extrema-gravedad-leer.html

El boletín de prensa del Instituto Cervantes, en el que explican que la empresa Telefónica será la encargada de comercializar el examen:
http://www.cervantes.es/sobre_instituto_cervantes/prensa/2016/noticias/siele-presentacion-VII-CILE.htm


La nota sobre el repudio aparecida en Proceso el 19 de abril:
http://www.proceso.com.mx/437744/rechazan-a-espana-arbitro-la-lengua-castellana

Las firmas reunidas hasta el 21 de mayo para suscribir el llamado al repudio, que sigue activo:
http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.mx/search/label/SIELE

Entrevista a Jorge Fondebrider en el programa Los 7 Locos, conducido por Cristina Mucci (es el tercero de los cinco segmentos del programa, marcados en la esquina superior izquierda). Hacia la mitad se habla de paso sobre la Ley de Traducción Autoral (más en este enlace) y sobre los mecanismos de la industria editorial transnacional.
http://www.tvpublica.com.ar/articulo/los-libros-y-la-lengua/




miércoles, 17 de septiembre de 2014

¿Ahora también la Wikipedia?, ¡qué voracidad!



Colegas:

Nos invita Jorge Fondebrider del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires, a sumarnos a la campaña para impedir que la Wikipedia en español se españolice o se marcaespañice.

Copio abajo las dos entradas sobre este asunto subidos a su blog en los últimos días (mismos días en que en México tenemos ley seca porque estamos celebrando 204 años de que inició la guerra de independencia). ¿Qué dicen nuestros wikipedistas latinoamericanos sobre este "I Editatón" de la Wikipedia en español, a cargo de la RAE, el Instituto Cervantes y la Biblioteca Nacional de España?,  ¿qué decimos al respecto los traductores latinoamericanos?

Los traductores estamos constantemente consultando la Wikipedia y muchísimos otros sitios de Internet, sitios construidos colectivamente desde todas partes del mundo, ¿a poco estamos de acuerdo en que la Marca España ahora se encargue de editar a su gusto este patrimonio colectivo?

Saludos,

Lucrecia


***********************
Lunes, 15 de septiembre
"Un llamado a corregir y editar los contenidos torpemente españolizados de la Wikipedia"

El 11 de septiembre pasado, en el portal Cibersur se publicóla siguiente noticia: “La sede de la Biblioteca Nacional de España en Madrid acogerá el próximo 27 de septiembre la I Editatón de Wikipedia que se organiza en España, un acto en el que "wikipedistas" expertos y noveles editarán artículos sobre la lengua y la literatura en español publicados en esta web”. Traducido, esto quiere decir que nuevamente las tres instituciones van a intentar copar esta herramienta de consulta, ensuciándola con los contenidos de la RAE y con informaciones meramente peninsulares, como muy fácilmente se puede comprobar en muchas entradas. Desde este blog, entonces, se llama modestamente a los wikipedistas latinoamericanos a que corrijan muchos de esos contenidos claramente hispánicos. Por caso, en las entradas referidas a escritores, suelen señalarse nada más las traducciones españolas, aun cuando muchas veces éstas fueron realizadas primero por latinoamericanos. Para no hablar de las definiciones de las palabras o de las malas traducciones de artículos escritos originariamente en inglés.
Los directores de la Biblioteca Nacional de España, Ana Santos Aramburo; del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha; y la Real Academia Española, José Manuel Blecua, darán la bienvenida a los participantes de esta convocatoria que busca "crear y actualizar" contenidos sobre el español y en castellano, en la "mayor enciclopedia de Internet", según informa una nota la BNE.

En este "maratón de la edición", que estará patrocinado por Telefónica, las tres instituciones colaborarán proporcionando documentación bibliográfica in situ y virtual a los participantes.

Los contenidos a editar, que elegirán libremente los participantes, irán desde artículos sobre "el español en el mundo" o "el turismo idiomático", a la creación o ampliación de documentos sobre los escritores que han obtenido el Premio Cervantes. Además, se actualizarán los artículos propios de cada una de las tres instituciones.

Antes de dar comienzo a la I Editatón se realizará una breve introducción sobre cómo incorporar y modificar contenidos en Wikipedia y otros proyectos Wikimedia.

Los participantes, que podrán ser hasta 140, tendrán que llevar un ordenador portátil y contarán con la ayuda de "wikipedistas veteranos", que servirán de apoyo a los asistentes al acto.
 
**********
Y comenta Susana Campano:
Todo el mundo sabe que la wikipedia en español está mal escrita, con errores de ortografía y no tiene nireferencias ni bibliografía. Vamos, de vergüenza. Marca España a tope, Los artículos como imperio español, panhispanismo o hispano son flipantes, todo el mundo fue españistán en algún momento de la vida. SI alquien quiere saber algo que busque en inglés. Y a Españistan lo que es de Españistán: paro y buscarse un curro en otro país. Eso sí es "español en el mundo".y "turismo idiomático" del bueno....


****************
16 de septiembre
"Tomemos acciones concretas contra las entradas españolizadas de Wikipedia"

En la entrada de ayer se hacía un llamamiento a corregir las entradas de Wikipedia redactadas por españoles. 
A quien esto parezca excesivo, se le recomienda investigar las siguientes palabras de uso cotidiano en la Argentina, Uruguay y otros países de Latinoamérica: "diagramación", "manteca", "medias","torta", "banana", "pollera", "medialuna", "bife", "birome", "arquero", "basquet". La lista, por supuesto, podría ser mucho más larga, así como también la manera de nombrar en otras partes del continente americano a lo que aluden estos sustantivos. La pregunta es simple: ¿qué autoridad se arrogan los idiotas de la RAE y sus adláteres para condicionar los contenidos de Wikipedia al mero punto de vista español?
Como señalábamos ayer en este blog, sería interesante que se hiciera correr la voz por toda Latinoamérica para que espontáneamente los usuarios del continente tomemos cartas en el asunto y comencemos a corregir las entradas españolizadas poniendo en pie de igualdad la información. Y, claro, no se trata sólo del vocabulario. Como decíamos ayer, libros publicados en nuestros países que no figuran en la información, títulos de películas y de series, y todo lo que los usuarios consideremos necesario mejorar.

Y para que las cosas sean todavía más equilibradas, ¿qué tal si se empezara a juntar firmas en toda Latinoamérica para advertir a los administradores de Wikipedia sobre la tramposa actitud de la tan cacareada "marca España" y su adulteración de la realidad de la lengua?

**********
Y comenta Susana Campano:
Insisto, como dicen ahora en los doblajes de la televisón. No sólo en Latinoamérica se tiene que protestar contra esta burla. Que los temas de la reunioncilla sean "el español en el mundo" y el "turismo idiomático" me parece un escándalo.
 
 

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El valor económico del español


 
Siguiendo el ejemplo del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires, reproducimos esta nota aparecida el 6 de diciembre en la sección de economía del diario ABC de España, que explica con palitos y bolitas lo que está en juego en el negocio de la lengua española y por qué el consorcio RAE-BBVA-Fundeu-Telefónica-Planeta está tan ansioso por quedarse con el pastelote. Mientras los hablantes (traductores afanosamente incluidos) seguimos trabajando día a día la lengua en los surcos de la vida cotidiana, algunos empresarios están cosechando y patentando este "capital intangible", para luego vendérnoslo a los mismos hablantes ya seleccionado, procesado y empaquetado en diccionarios, gramáticas y ortografías. Esta historia ya se está volviendo un clásico, pero continúa y continuará...


El español genera el 16 % del valor económico del PIB,
según un nuevo estudio

Agencia EFE

Nueva York, 5 dic (EFE).- El español genera en la actualidad el 16% del valor económico del Producto Interior Bruto y el "factor ñ" de los contenidos en ese idioma provenientes de las industrias culturales aporta el 3% del PIB en España, según un nuevo estudio de la Fundación Telefónica presentado hoy en Nueva York.

El informe, titulado "El valor económico del español: una empresa multinacional", revela que ese idioma es el activo intangible más valioso que posee la economía, y destaca que es la única de las grandes lenguas internacionales que hoy tiene un diccionario, una ortografía y una gramática comunes.

Entre otras conclusiones del estudio, dirigido por los profesores José Luis García Delgado, José Antonio Alonso y Juan Carlos Jiménez, la capacidad de compra de los 450 millones de hispanohablantes representa el 9% del PIB mundial y el dominio del español en EE.UU. supone para el hablante un "premio salarial" del 30%.

El gran reto del español, según el informe, es seguir ganando espacios en EE.UU., donde ya es segunda lengua; en Brasil, donde su enseñanza en el sistema educativo cuenta con apoyo oficial; en Europa, donde se sitúa ya como segunda lengua extranjera; y en Asia, a través del rápido incremento de la demanda de español en China.

Otra de las conclusiones a la que llega el estudio es que compartir el español supone un factor de multiplicación cercano al 190 % para los intercambios comerciales de los países que comparten ese idioma, que permite incrementar de media un 300 % el comercio bilateral, más incluso que el inglés entre los países anglosajones.

Con cerca de 450 millones de hablantes, el español es el tercer idioma más hablado del mundo con una mayoritaria presencia en América, donde reside algo más del 85 % de los hispanohablantes (en concreto, el 59 % de los hablantes del mundo hispánico se concentra en México, Colombia, España y Argentina).

Mientras, el mayor contingente de hablantes nativos de español fuera del dominio hispánico es EE.UU., que no sólo supone el 90 % del total, sino que convierte a este país en el cuarto del mundo por número de hispanohablantes, detrás de México, Colombia y España, con cerca de 50 millones de personas, más del 16 % de su población.

El estudio fue presentado en la sede del Instituto Cervantes de Nueva York durante un acto que contó con la presencia, entre otros, del director del centro, Javier Rioyo; el profesor investigador de la Universidad de Columbia Rodolfo de la Garza; y el catedrático de Lingüística Hispánica José del Valle.

martes, 22 de noviembre de 2011

Y sigue la mata dando...

Agradecemos a Silvia Senz Bueno el envío de las últimas noticas sobre el duelo entre la RAE y Ricardo Soca de elcastellano.org. La noticia viene en dos partes:

1. Las declaraciones de la RAE presentadas en la página de Fundéu-BBVA (nótese el vínculo empresarial).

2. La respuesta de Ricardo Soca, presentada en su página elcastellano.org junto con una petición que los invitamos a firmar: "La lengua es de todos, no de las corporaciones".

Acá el texto de Ricardo Soca, con sus respectivos enlaces:

"Nuevo ataque de la RAE a elcastellano.org"

Por Ricardo Soca

El secretario general de la Real Academia Española (RAE), Darío Villanueva Prieto, atribuyó a este humilde escriba, en una reciente entrevista a la agencia EFE, el dudoso mérito de haber contribuido a que la «docta casa» haya llegado en octubre a los cincuenta millones de visitas. Tal milagro, que le puede hacer crecer la nariz como a Pinocho a este imaginativo académico, se habría debido, según él, al apoyo masivo que obtuvimos en la internet tras el ataque sufrido en septiembre por parte de la RAE. Como se sabe, la entidad financiada por los contribuyentes españoles y por multinacionales con sede en Madrid y Barcelona nos envió amenazas de procesos civiles y penales mediante un mensaje electrónico (y no una carta, como dice Villanueva) procedente del servicio jurídico de Grupo Planeta, por haber puesto material de la Academia a disposición de los hispanohablantes en nuestro portal elcastellano.org 

El procedimiento de este filólogo galaico-asturiano resulta indigno de su ciencia y parece más propio de otras profesiones: primero mandar a los matones y después distorsionar la verdad ante la prensa. En efecto, Villanueva intenta vincular nuestra denuncia del ataque perpetrado por el consorcio RAE-Planeta, con las elecciones argentinas, algo que cree fundamentar en el fuerte apoyo que recibimos por parte de la prensa del Cono Sur, a la que su institución y las academias filiales se negaron reiteradamente a dar declaraciones. Nos parece un tanto delirante que el académico haga esa relación entre las candidaturas a las elecciones en la Argentina y el hecho de que se prestara atención a nuestro caso en los medios del Cono Sur. Al parecer, la RAE no entiende que los hablantes, sean de donde sean, puedan tener un criterio autónomo y una conciencia nítida de que la lengua es de todos, y no de las corporaciones, y de que intenten defender esa propiedad común de intentos de monopolización como el que la corporación española ha protagonizado a instancias de sus patrocinadores. Y quizá en la RAE estén tan habituados a que los medios españoles omitan todo lo que puede perjudicar a la «docta casa», que les resulta ahora extraño que el periodismo latinoamericano no tenga una actitud tan sumisa y reverencial, y se limite a cumplir con su deber, que es informar al ciudadano de lo que le incumbe. En una versión más digna de un guionista de teleteatro que de un académico que debería comportarse en forma de merecer respeto, Villanueva nos acusa de «haber manipulado el diccionario [...] cambiando algunas cuestiones en función de sus [nuestros] criterios». 

Como todos saben, lo que hicimos no fue publicar un diccionario pirata, como el entrevistado sugiere, sino presentar en nuestra web información sobre los cambios previstos por la Academia para la edición de 2014 mostrándolos todos juntos, un servicio que la RAE siempre ha negado y sigue negando a sus visitantes. El respetado lingüista mexicano Luis Fernando Lara había afirmado el mes pasado que «el conflicto que ha creado el emisario de Planeta —otro vicario de la Academia— con Ricardo Soca más bien parece el intento de impedir algo que a la Academia le habría gustado hacer antes que Soca». En su papel de mandadero del Grupo Planeta, Villanueva afirmó que los portales que incluían material de la RAE hacían «uso fraudulento del diccionario» (?), aunque no explicó en qué consistiría el delito de fraude de que los acusa irresponsablemente. Por otra parte, mintió como un beduino al afirmar que todos esos sitios web retiraron los contenidos cuestionados, algo que hasta él sabe que no es verdad y esperamos que nunca llegue a serlo.
El lingüista español José del Valle, de la City University de Nueva York, calificó estos hechos como «un ataque obsceno de la RAE por medio de sus matones corporativos» en defensa de un mito ideológico y acientífico fomentado por la Academia y sus subsidiarias: la existencia de un supuesto español panhispánico, una lengua que nadie habla pero que sirve a los intereses de las corporaciones, según estudios económicos patrocinados por la Fundación Telefónica.

Decir una verdad para introducir subrepticiamente falsedades en un argumento es un método muy utilizado por políticos inescrupulosos para engañar a su electorado. Villanueva acude a este recurso al afirmar que las consultas al Diccionario Panhispánico de Dudas son «abiertas y gratuitas», lo que es verdadero, aunque no dice que la versión en línea de este diccionario no ofrece ni siquiera un lemario de todas sus entradas, lo que facilitaría mucho las búsquedas al usuario; y omite el hecho de que para acceder a algunas funciones del Diccionario de la Lengua Española es preciso comprar un DVD que no es barato, porque en la web de la Academia no se ofrecen. Y que para consultar todos los diccionarios incluidos en el Nuevo Tesoro Lexicográfico hay que comprar dos DVD muy caros vendidos por Espasa (Planeta), porque en la web solo se presentan algunos. Un procedimiento de mercadeo que tal vez sea apropiado para supermercados y centros comerciales pero que resulta inadecuado y poco digno para una academia que debería velar por sus casi tres siglos de historia.

Las filólogas catalanas Silvia Senz y Montse Alberte, coeditoras y coautoras del libro El dardo en la Academia, que se publica por estos días en España, destacaron en conversaciones con elcastellano.org que «la RAE no ofrece todos sus contenidos en abierto ni mucho menos, y los que ofrece no son nada amigables y se dan en malas condiciones de usabilidad. Para empezar —nos indicó Alberte—, la propia web no cumple siete recomendaciones de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 (WCAG 1.0), entre ellas proporcionar atajos de teclado e indicar el idioma principal del documento (resulta paradójico que justamente la RAE no indique el idioma). Las posibilidades de consulta de su principal diccionario, el DRAE, se reducen a una: buscar una entrada por el lema y visualizarla; no se ofrecen hiperenlaces a las distintas palabras que forman la entrada; no se permiten búsquedas por marcas técnicas, ni por uso lingüístico, ni por ámbito geográfico ni cronológico, ni por categorías gramaticales, etc. La web de la RAE no permite tampoco conocer el lemario que conforma el DRAE ni el del DPD, ni visualizar los avances de la próxima edición del DRAE en paralelo a la edición actual, lo cual dificulta mucho las consultas. Todas estas prestaciones, en cambio, sí podemos obtenerlas en la red gracias a otros portales, mantenidos por particulares que han desarrollado desinteresadamente aplicaciones y presentaciones que mejoran en mucho las académicas; portales que son precisamente los que ellos han decidido perseguir y quieren cerrar, porque ponen en evidencia las deficiencias de sus servicios y suponen un menoscabo de su imagen pública y su autoridad.

Especialmente lamentable es la interfaz de consulta del Nuevo Tesoro Lexicográfico, que en lugar de favorecer la navegación por sus contenidos digitalizados, la impide. Algo tan simple como pretender visualizar el prólogo de cualquiera de los diccionarios que lo componen se convierte en una aventura; ¡basta hacer la prueba! En cuanto a los corpus, otro de los recursos del portal de la RAE que son básicos para los profesionales de la lengua y los investigadores, cabe destacar que la versión en internet no está lematizada, por lo que solo pueden realizarse búsquedas por formas concretas, es decir, el modo más primitivo de consulta; además, su capacidad de procesamiento de búsquedas con comodines es ínfima, lo que se traduce en una respuesta de error. Y, por supuesto, los usuarios no pueden descargárselo, algo que sí permite, por ejemplo, el corpus del inglés (BNC)». Senz, que calificó como «vergonzosas» las declaraciones de Villanueva, observó además que el entrevistado «tampoco dice ni mu de las restrictivas condiciones de reproducción que la RAE impone en su 'Aviso legal' según las cuales no se permiten siquiera enlaces directos a páginas de su portal», algo que, obviamente, es inaceptable en una internet transparente, sinérgica y democrática.

Por nuestra parte, suscribimos la tesis de los estudiosos de las políticas de la lengua española y de sus dimensiones geoestratégica y en el sentido de que lo que está en juego en este lamentable episodio no es sólo el acceso a los recursos de la lengua a la que la Academia debería servir, ni la protección de lo que considera su propiedad intelectual, ni tampoco la atracción de usuarios a su sitio web. La razón que guía a la RAE en su forma de actuar responde sobre todo al guión geopolítico del Estado español y de las trasnacionales españolas, que apunta a asociar internacionalmente la lengua española a lo que llaman «marca España», una estrategia de imagen-país —recogida en documentos oficiales disponibles en la red— que favorece la explotación económica y geopolítica por parte de España del carácter globalizador de la lengua española y de sus puentes históricos y culturales con América Latina.

Una estrategia en la cual la RAE y sus paniaguados desempeñan un papel diplomático, al crear una norma «panhispánica» que dice —aunque no sea así— admitir la diversidad de las hablas cultas americanas, para lograr con ello que su posición de autoridad idiomática siga prevaleciendo en toda América; que se mantenga vivo un sentimiento de comunidad hispánica que haga admisible la presencia de empresas españolas en América Latina, y, finalmente, que las industrias de la lengua y la industria editorial —que sobre todo están desarrolladas en España— puedan operar en todos los países hispanohablantes sin atender realmente a la variedad del idioma de cada país ni contribuir a su crecimiento.

Comprendemos que el Grupo Planeta actúe como lo hace movido por el afán de lucro y la obtención de mayores beneficios, puesto que se trata de una empresa y ese es su papel en la sociedad, pero este proceder resulta indigno en una academia que debería estar dedicada a generar conocimiento y ponerlo a disposición de todos los hablantes. En efecto, para una entidad financiada en parte con el dinero de los contribuyentes españoles, se trata de métodos espurios que manchan su tradición y arrojan dudas sobre sus fines verdaderos.

Y nos referimos no solo al retaceo del uso de sus contenidos y a las amenazas a quienes trabajamos desinteresadamente por la lengua —las acusaciones de afán de lucro que nos hace Villanueva son falaces y calumniosas— sino también a su papel político al servicio de los intereses de España y su actitud de prepotencia hacia una América Latina que se independizó hace ya mucho de la metrópoli y que ni debería admitir controles exteriores de sus políticas del lenguaje, ni debería seguir los dictados culturales de la otrora Madre Patria.

Sería de desear que los miembros de la Academia cumplieran su función, actuando como generadores y portadores de conocimiento y no como mandaderos del gran capital y de quienes añoran las glorias imperiales.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Artesanos de la lengua

Para alimentar las reflexiones sobre los intentos españoles de privatizar nuestra lengua, unos párrafos como siempre lúcidos y militantes de Tomás Segovia, tomados del ensayo "Artesanos de la lengua", publicado por primera vez en Alegatorio (México, Ediciones Sin Nombre, 1996) y reproducido en Miradas al lenguaje (México, El Colegio de México, 2007, pp. 51-71). Todo el ensayo es una joya, acá una probada (pp. 66-71) a propósito de la RAE y las distintas visiones de lo que significa la corrección en la lengua:

[...] Pero los traductores al español contamos con algunas condiciones peculiares que hacen nuestra situación particularmente complicada. Una de ellas es el Diccionario de la Real Academia de la Lengua. Caso único en toda la historia de la humanidad, y se dice pronto. Nunca un diccionario, ni la institución que lo produce, han tenido ese carácter oficial y ese estatuto de autoridad. Esa circunstancia es todavía más inquietante si recordamos otra de las pesadillas del traductor a español: la diversidad, más bien habría que decir pluralidad, de nuestra lengua. Son veintitantos países, y muy divergentes, los que la usan, y por supuesto cada uno a su manera. Podría uno pensar que entonces el español debe ser la lengua más rica del m undo, tanto en acervo como en matices. Nada de eso: para eso está nuestra celosa vigilancia. Por ejemplo, la próxima traducción que voy a emprender la publicará una editorial mexicana. Pero el contrato (que es de nivel internacional)impone que el texto lo revise un académico español. No vaya a ser que al traductor se le cuele algún americanismo que enriquezca pecaminosamente la lengua. Todos los hispanohablantes se pasan el tiempo corrigiendo y ridiculizando a los hispanohablantes de otros países. El diccionario de la Academia incluye algunos americanismos. Muy pocos y equivocándose más veces de las que podría y debería. Pero además los marca como tales, mientras que no se le ocurre marcar como "peninsularismos" o incluso castellanismos los usos exclusivos de esas regiones evidentemente minoritarias, puesto que los hispanohablantes de fuera de la península son muchísimos más y la importancia actual de su literatura por lo menos comparable. Un lenguaje como el de Valle Inclán, que escribe utilizando recursos de muchas regiones españolas y varios países hispanoamericanos, es formalmente admirado pero nada emulado. Yo he tratado aquí de traer a colación algunos usos hispanoamericanos para llamar la atención sobre esa riqueza y sobre la evidente dignidad del español hablado en América, y para insinuar a los traductores todo el interés que debería tener para ellos [se refiere a los ejemplos expuestos en las páginas anteriores: la preposición "a", la locución "en tanto que", tiempos verbales, terminaciones femeninas y neutras, sintaxis, etc.].

Pero el último desaguisado de la Real Academia merece capítulo aparte. [...] De pronto la Academia decide que ahí va todo. Se acabaron los tiquismiquis y el recelo con las innovaciones y la referencia a los clásicos y a la tradición y al escrutinio etimológico. Todo vale. Bueno: todo todo, no; pero sí todo lo que se ve y se oye en los grandes medios de comunicación y en el lenguaje de las grandes empresas y de los ricos y poderosos, aunque, eso sí, siempre que sea en la Península y sus islas. La Academia debió despertar súbitamente a la evidencia auroral de que el diccionario es un registro pasivo y el lexicógrafo un observador neutral. Casualmente, esa evidencia no se le impuso hasta un momento histórico en que el irrespeto con la tradición; la diversificación de actividades y su otra cara: la igualación consumista de los diversos grupos; la modernidad; la innovación, todas esas cosas han dejado de ser ofensivas o amenazadoras para los poderosos y privilegiados y han pasado por el contrario a formar parte del programa político de las clases más conservadoras y dominantes. Pero dejemos eso, que no es mi verdadero cuestionamiento.

Ateniéndonos meramente a la lengua, es evidente que ningún diccionario puede eludir la responsabilidad que implica su autoritarismo tal vez involuntario pero rigurosamente inevitable, pero menos que ninguno el de la Real Academia que siempre fue deliberadamente autoritario. Un buen diccionario es consciente de que, mal que le pese a sus autores, la gente lo utilizará para darse en la cabeza unos a otros con la contundencia del "¡lo dice el diccionario!", y en consecuencia suele filtrar su información señalando por lo menos de dónde proviene y a veces dando indicaciones sobre su posible valoración. Así por lo menos se suaviza un poco esa contundencia que los traductores sufrimos tan a menudo en nuestras humildes y artesanales cabezas. El más ominoso personaje de nuestro gremio, el "corrector de estilo", en ningún ámbito lingüístico merece más que en el del español llamarse "corruptor de estilo". Con la nueva reedición de la Academia, en edición barata para mayor alarma, podemos imaginar los estragos que va a provocar.

Es que en el ámbito del español, por la particularidad histórica de su cultura y señaladamente de su Real Academia, es especialmente difícil convencer incluso a personas cultas de que la autoridad del diccionario es muy relativa. Ya he dicho antes que ninguna norma de corrección, a diferencia de una norma profesional, puede ser propiamente oficial. Pero oficial o no, tampoco está excluido que desautoricemos una norma del diccionario por absurda o errónea. En realidad no es el uso el que tiene que autorizarse en el diccionario, sino el diccionario en el uso, lo cual no significa que todo valga igual, porque repito que es del uso mismo de donde emana su propia valoración jerárquica, su propia imagen como proyecto de lengua y su propia norma espontánea de corrección. El diccionario no puede ni cerrar los ojos al autoritarismo al que está condenado, ni en el extremo opuesto borrar, de manera a su vez autoritaria, la noción de corrección que palpita en la lengua misma.

[...]

Concluiré diciendo que la mayor o menor autoridad de un criterio de corrección no debería depender sino de la mayor o menor compenetración en profundidad con la lengua, hecha por supuesto de amor y de interés basados en una sensibilidad y desarrollados en una amplia experiencia. Es claro que un rasero tal es vago y flotante y de aplicación siempre discutible. Pero no absurdo. Por lo menos respeta plenamente las dos evidencias complementarias que he tratado de dibujar un poco: que la idea de corrección está arraigada ineliminablemente en la práctica real de los hablantes, y que es imposible de oficializar sin falsearla y sin dañar la lengua real. Los traductores nos parecemos a los autores de diccionarios en una cosa: que no podemos escapar, aunque quisiéramos, a la condena de tener que ser o guardianes o corruptores de la lengua, del todo o mezcladamente. En estas condiciones, la verdadera manera de no caer en el dogmatismo autoritario no es pasarnos del lado de los que se lavan las manos, sino entrar en la resistencia.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Sobre la política española de apropiación lingüística

Acá algunos enlaces para irle siguiendo la pista al proceso de privatización de la lengua española emprendido por la RAE junto con empresas privadas como Telefónica y grupo Planeta y otros aliados. Detrás de esto hay por supuesto un negocio millonario con la lengua española, que es un bien que nos pertenece a los hablantes porque lo construimos cada día. Colegas en distintas partes del mundo están haciendo visibles las poleas que sostienen todo este aparato abusivo, es importante escucharlos, difundir sus hallazgos y seguir rascando.

Sobre la presión que pretendieron ejercer la RAE y Planeta sobre Ricardo Soca de elcastellano.org, está la nota publicada el 26 de septiembre pasado en el blog Addenda et Corrigenda de Silvia Senz Bueno (más allá de este asunto en particular, es un sitio excelente para consultar cuestiones relacionadas con edición, corrección y el mundo del libro). Su nota se llama "La RAE contra El Castellano.org o la máquina de hacer dinero del grupo Planeta":

Sobre el negocio millonario que representa la privatización de la lengua y los accionistas en este proceso, está el resumen muy claro presentado el 30 de septiembre pasado por Jorge Fondebrider en el blog del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires:

Y un eco de esta exposición que llegó desde Guadalajara el 5 de octubre a través de la nota "SdeH54 La Lengua Española: ¿nueva propiedad neoliberal?" de Emilio Vega Martín en el blog Pase a la Red... Virtual, vinculado a la Radio de la Universidad de Guadalajara:

Y de última hora, reenvía Silvia Senz Bueno la nota "La lengua española, envuelta en polémica por contenidos en Internet" de Gabriela Mayer, publicada hoy en elpais.cr, que comienza así: "La discusión tiene como protagonista a la lengua y se ambienta en el espacio de la red virtual, pero promete ir mucho más lejos. La Real Academia Española (RAE) busca controlar el uso de sus contenidos en Internet, lo que genera polémica en y fuera de la web. La mecha se encendió hace algunas semanas con la exigencia al portal elcastellano.org de que retirara los avances de la vigésima tercera edición del Diccionario de la RAE, que se publicará en papel en 2014."
La nota completa en:

Esta historia continúa y continuará...

domingo, 13 de noviembre de 2011

El Club de Traductores Literarios de Buenos Aires

Con la entrada de hoy queremos presentar el trabajo del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires (ctlba), coordinado por el escritor y traductor Jorge Fondebrider. Según su propia Fundamentación:

"El Club de Traductores Literarios de Buenos Aires tiene por objeto informar y presentar temas de discusión, tanto técnicos como administrativos, ligados a la profesión. En consecuencia, los participantes y destinatarios de sus actividades son todos aquellos interesados en la traducción literaria y de ciencias sociales. Este blog, que busca informar y reflejar los temas que se tratan en las reuniones del Club, se presenta también como foro de discusión y, a través de sus links, como una forma de prestar servicio a sus lectores."

Así, el Club tiene dos frentes operativos. Por un lado, sus reuniones quincenales, en las que alguna personalidad presenta un tema de interés para los traductores y hay amplio espacio para el debate. Por otro lado, la actualización diaria del blog http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.com/, que funciona ya como un archivo documental sobre distintos temas y autores.

Las reuniones periódicas del ctlba se realizan en el Centro Cultural de España de Buenos Aires (cceba), que las videograba y las cuelga en su página, de modo que las podemos disfrutar quienes no tenemos la posibilidad de asistir (no por falta de ganas, sino por estar a miles de kilómetros de ahí). Las videograbaciones se pueden encontrar en este enlace: http://www.ustream.tv/channel/cceba-paran%C3%A11159


O bien, pueden acceder desde el blog del ctlba, en cada una de las entradas dedicadas a las presentaciones del Club, agrupadas bajo la etiqueta "Reunión del Club de Traductores Literarios".

 

Uno de los temas que ha ocupado últimamente al Club y a muchos agentes culturales en Argentina es la política española de apropiación y privatización de la lengua, así como sus múltiples manifestaciones y repercusiones, incluida la inauguración del Museo del Libro y de la Lengua en Argentina (ver su entrada del 15 de octubre, "Para que el amigo español...") y todo el asunto de los libros retenidos en la aduana argentina (ver sus entradas del 2 de octubre, "Los libros argentinos...", y del 29 de octubre, "Argentina importa libros...").


Un buen punto de partida para ir siguiendo la cadenita y formarse el panorama completo de este asunto tan complejo es la entrada del 8 de octubre del Club, "La Academia Irreal y sus pretensiones imperiales". Es hora de que en México también comencemos a asumir posturas acerca de las políticas y maniobras españolas para apropiarse de una legua que compartimos muchos países.


Les recomendamos entrar diariamente al blog del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires, como quien lee un periódico dedicado a la traducción.