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miércoles, 20 de febrero de 2019

Programa de residencia para traductoras y traductores de literatura alemana


Queridos colegas:

Les compartimos la convocatoria para el programa de residencia del Goethe-Institut en cooperación con la Fundación Cultural del Estado Libre de Sajonia y la Fundación Alfred Toepfer F.V.S.  para traductores y traductores extranjeros de literatura alemana. La beca incluye una estancia de seis a ocho semanas en Alemania y un monto total de 1500 euros. Los viáticos serán cubiertos por los socios en cooperación. 

El formato es apropiado en primer lugar para traductores y traductoras con experiencia de trabajo y acostumbrados(as) al trabajo autónomo. Toda la información puede consultarse en la convocatoria y en la siguiente dirección: www.goethe.de/uebersetzerstipendium






jueves, 9 de febrero de 2017

Testimonio: Taller ViceVersa de traducción literaria

Queridos colegas,

Hoy Emma Julieta Barreiro y María Tellechea nos comparten este testimonio sobre su experiencia en el Taller ViceVersa de traducción literaria alemán-español que se llevó a cabo el pasado diciembre en el Goethe Institut de la Ciudad de México.



Del modo monológico a la interacción dialógica
 Por Emma Julieta Barreiro y María Tellechea

En diciembre de 2016 tuvo lugar en la Ciudad de México el taller ViceVersa de traducción literaria alemán-castellano organizado por el Instituto Goethe, con el apoyo de la Fundación Robert Bosch, del Fondo Alemán para la Traducción y del programa para América Latina de la Casa de Traductores Looren (Suiza).

Con la excelente coordinación y organización previa de Claudia Cabrera y Thomas Brovot, participamos de este taller Svenja Becker, Miriam Denger, Marianne Gareis, Magda Kotzurek y Susanne Lange de Alemania, así como Rocío Aguilar, Emma Julieta Barreiro y Gonzalo Vélez de México, Carmen Gómez García de España, y además, Carla Imbrogno, Carolina Previderé y María Tellechea de Argentina.

El taller reunió a doce traductores literarios, cinco que traducen del castellano al alemán y siete que lo hacen viceversa. No por nada el término que denomina a estos talleres tiene que ver con cierta reciprocidad, es decir, una misma actividad que se produce en sentidos opuestos. Y esta reciprocidad es precisamente la que caracteriza este tipo de talleres: es el conocimiento multidireccional, heterogéneo y atravesado por la experiencia individual en la traducción el que aparece en la voz de los propios colegas echando una luz crítica pero creativa y singular al propio trabajo. En el taller ViceVersa uno es crítico, experto y a la vez aprendiz, oyente, alumno. En este contexto, se da la oportunidad, única y poco frecuente en nuestra actividad, de formar parte de un foro de discusión intensivo en el que los participantes del taller, que en general ya cuentan con experiencia de publicación, dirimen sobre aquellas decisiones de traducción que siempre ocupan su cabeza en forma de monólogo, esta vez en forma de viva discusión que transforma ese pensamiento monocorde en un rico entramado de puntos de vista e interpretaciones variopintas. Es así que el habitual modo monológico propio de la traducción literaria se convierte en uno dialógico compuesto por múltiples voces expertas: aquí todas las voces son valiosas, las más experimentadas pero las más nóveles también. Al fin y al cabo, la mera experiencia de la traducción habilita a cualquier traductor a reflexionar sobre su propio trabajo y el encuentro con otros traductores posibilita que esa reflexión se proyecte en variados puntos de vista hacia el trabajo de otros.

Además, este tipo de intercambios promueve la formación de redes con colegas de otros países tanto de la lengua de partida como de la lengua de llegada. El éxito de este modelo ha sido tal que talleres de este tipo ahora se llevan a cabo en diversos lugares del planeta.

Fue así que las discusiones rondaron en torno a la representación que despertaba en cada uno de nosotros el término Cámara Gesell mientras debatíamos sobre la relación entre este concepto y la ciudad Villa Gesell, escenario narrativo elegido por Guillermo Saccomano en su novela Cámara Gesell. Los debates pasaron también por términos médicos, relativos a la percepción humana y acerca de cómo reflejar en castellano la contundencia de los famosos sustantivos compuestos en alemán que aparecen en la novela de David Wagner. Apareció ante nuestros ojos la estructura extraña pero fascinante de las notas de exploración del texto de Dorothee Elmiger y pensamos si explorar un terreno, un territorio y la tierra era lo mismo. También estuvimos tratando de encontrar el modo en el que la acción precipitada de la narrativa de Samanta Schweblin no se ralentara en alemán, así como buscando el modo de que la ironía y la sagacidad en los diálogos de la obra teatral de Anja Hilling se rescataran en castellano. Una vez nos encontramos rompiéndonos la cabeza para primero interpretar y luego encontrar correspondientes en alemán a los neologismos y las palabras inventadas en la novela de la joven autora mexicana Aura Xilonen; otra nos preguntamos cómo hallar en castellano las palabras apropiadas que condensaran el clima distópico en los versos de Kathrin Schmidt. También discutimos acerca de cómo se puede integrar de la mejor forma texto e imagen en la literatura infantil de Susanne Berner; pensamos en cómo no normalizar la sintaxis de Hans Jürgen von der Wense conservando las palabras desordenadas pero profundas de sus diarios; escuchamos el gran poema de Vicente Huidobro Altazor y buscamos que nos resonara su grandeza en alemán; discutimos sobre la interpretación de la poesía moderna de autores como Volker Braun, Richard Pietrass, Monika Rinck y Dieter M. Gräf y, finalmente, también nos imaginamos a los actores alemanes pronunciando los monólogos del joven dramaturgo cubano Rogelio Orizondo y dando cuenta de su crítica y al mismo tiempo valoración de su cultura.

Intercaladas entre las sesiones de trabajo, participamos de diversas actividades: una charla del Círculo de Traductores en la que fue presentada la Asociación Mexicana de Traductores Literarios por Claudia Cabrera, Arturo Vázquez Barrón; otra noche asistimos a la presentación de un libro en la Casa del Poeta “Ramón López Velarde”; otro día Lucrecia Orensanz del Círculo de Traductores nos enseñó “Cómo proponer un proyecto de traducción en el medio editorial”; también fueron discutidos algunos aspectos del proyecto de ley para la protección de la traducción autoral en Argentina; en una de las sesiones diurnas Thomas Brovot dirigió una interesante sesión sobre la diferencia de estilos en distintos tipos de textos, y Svenja Becker nos invitó a reflexionar sobre  “Las fortalezas de la lengua propia”.

Más allá del aprendizaje a nivel profesional, queremos subrayar que la interacción entre los miembros del grupo en este taller fue estupenda. Las horas de intenso trabajo, se intercalaron con animadas conversaciones y algunas actividades fuera del taller que contribuyeron a la integración de un grupo sumamente armonioso. Fue una verdadera semana de intenso trabajo donde predominó el respeto por el trabajo de los demás y el interés por conocer otras culturas en una atmósfera ideal para revisar y discutir las traducciones de todos los participantes. En forma recíproca y de manera continua se produjo una especie de retroalimentación que aporta una gran calidad y reconocimiento en lo profesional pero también en lo personal. De modo que también agradecemos sinceramente a las instituciones que apoyan estos talleres, los cuales tienen una indudable importancia para la formación y educación continua de los traductores, particularmente al Deutscher Übersetzerfonds (DÜF), al Goethe-Institut Mexiko y a Looren América Latina. Sólo nos resta agradecer también a Sven Mensing, por la hospitalidad del Goethe-Institut, y de nuevo a Thomas Brovot y Claudia Cabrera por la excelente organización.  Ojalá nos volvamos a ver pronto en otro de estos magníficos talleres para traductores literarios.

martes, 18 de octubre de 2016

Traducir a Sebald

Queridos colegas,

Nos comparte Miguel Ángel Leal este interesante artículo de Miguel Sáenz sobre la traducción de Sebald al español, tomado de Sebaldiana, el blog de las variaciones de Sebald. 

Nos dice Sáenz:

"Traducir es la forma más respetuosa de leer. Para mí traducir a Sebald significó leerlo con una atención que quizá de otro modo no le habría prestado. Lo único que lamenté fue no poder traducir todo Sebald. El traductor es un ser extraño, con un sentido de la posesión hipertrofiado: no solo quiere traducir a alguien sino también que ese alguien sea suyo".

Aquí la nota completa; ¡que la disfuten! 
https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/157623ecb9fa4840



lunes, 11 de enero de 2016

Sobre el taller de traducción literaria alemán-español

Queridos colegas,

Hoy les compartimos este texto que nos hizo llegar Camila Fadda sobre su experiencia en el taller de traducción literaria alemán-español, impartido por Claudia Cabrera y Jorge Seca en el marco de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, con apoyo del Goethe Institut.



Traducción literaria, FIL Guadalajara 2015: una experiencia expansiva

La oportunidad de trabajar en sesiones grupales de traducción literaria (alemán/español), en el marco de la FIL Guadalajara 2015, fue posible gracias a la iniciativa y el afán de dos grandes traductores literarios y gestores, Claudia Cabrera (México) y Jorge Seca (España), quienes cuentan con una larga trayectoria en la realización de talleres, y al apoyo del Goethe-Institut en México y en Chile. En julio pasado fui seleccionada para la que fuera una experiencia expansiva, que no termina con la despedida de los participantes el último día. Todo lo contrario: para mí significa recién el comienzo de lo que espero se vaya convirtiendo, con el tiempo, en un ejercicio de formación continua, en mi quehacer principal y realización vocacional.

El equipo lo conformamos diez traductores más dos coordinadores, con quienes trabajamos intensamente durante 8 días en la traducción de extractos de la novela "Lo que hubiese sido", del escritor alemán Gregor Sander. Junto con las sesiones de traducción se realizaron una serie de actividades relacionadas: Congreso Internacional de Traductores San Jerónimo, Festival de Letras Europeas, distintos lanzamientos de autores de habla alemana, encuentro con editores, charlas informativas, etc. Todo esto sucedía en el centro neurálgico de Guadalajara, que por esos días era, sin duda alguna, la FIL.

El encuentro tuvo, a mi parecer, tres grandes logros: en primer lugar, el intercambio riquísimo entre traductores y traductoras hispanohablantes (con participación de: Argentina, Austria, Chile, Colombia, México, República Dominicana, España), donde se revelaron exquisitamente las diferencias idiomáticas, lingüísticas, estilísticas, interpretativas, etc. En segundo lugar, la cohesión y convicción de un grupo humano que ama el oficio de traducir, entre quienes finalmente se hablaba un mismo idioma, donde existen las diferencias, pero no las barreras. Y por último, y como bien dijo nuestra coordinadora Claudia Cabrera durante la charla sostenida junto a Jorge Seca en el Congreso Internacional de Traductores, "la articulación de redes entre colegas de diferentes países, que viene a ser el beneficio más importante de estos encuentros." Según Cabrera, estas redes son las que posibilitan, entre otras cosas, salir del aislamiento propio de la labor del traductor, establecer nuevos contactos y adquirir información que de otra manera sería de difícil acceso: autores, editoriales, tarifas, residencias de creación en el extranjero, talleres, becas y la posibilidad de poder abordar temas más específicos y locales como son los aspectos técnicos, contractuales, legales, etc. de la práctica profesional en los distintos países.


Este taller, como también lo fue el del año pasado realizado en Buenos Aires, organizado por el Goethe-Institut, y que culminó con la publicación de una edición bilingüe de la Nueva Poesía Alemana (Editorial VOX, compiladores: Timo Berger, Carla Imbrogno), constituyen para mí instancias necesarias y fundamentales en mi formación como traductora literaria de la lengua alemana y agradezco por ello profundamente a quienes mantienen y renuevan estas valiosísimas iniciativas, también con la intención de dignificar, visibilizar y valorar la labor del traductor, tantas veces invisible.

jueves, 7 de enero de 2016

Programa de promoción a la traducción del Goethe-Institut

Queridos colegas traductores y editores:

El Goethe-Institut cuenta con un programa de fomento a la traducción de obras de autores alemanes. En su página de México ofrece información sobre sus condiciones de financiamiento y el calendario para presentar solicitudes de acuerdo con el tema de la obra, así como sobre las traducciones apoyadas hasta este momento, que corresponden a libros del Fondo de Cultura Económica, Almadía y Herder: http://www.goethe.de/ins/mx/es/lp/kul/ser/uef.html

 Una librería en Fráncfort (Osiandersche Buchhandlung. OSIANDER Frankfurt/Main; Fuente)