lunes, 22 de mayo de 2017

Objetividad. Fidelidad. Invisibilidad: un ensayo a propósito del discurso de la traición en traducción literaria

Queridos colegas,

Con mucho gusto les compartimos que Delfina Morganti Hernández publicó, de manera digital e independiente, este interesante ensayo sobre la teoría y la práctica de la traducción literaria.




“Creo que es necesario cuestionar los principios que se les inculcan a los estudiantes, los mismos principios que los traductores defendemos y reconocemos como legítimos y necesarios, no para fomentar la desaparición o anulación de la validez que puedan tener todos los argumentos imaginables a propósito del discurso de la traición, sino para generar conciencia de que dicho discurso, todavía dominante en el campo de la traducción y del sentido común, no es la única forma posible de reflexionar, ensayar y educar sobre nuestro ejercicio del arte de traducir literatura”, explica Morganti en "Para qué sirve la teoría"

Los invitamos a descargar el formato ebook desde Amazon en este enlace:
https://www.amazon.com/Objetividad-Fidelidad-Invisibilidad-prop%C3%B3sito-traducci%C3%B3n-ebook/dp/B0727XQK35

Y por si aún no se les hubiera abierto el apetito, aquí la reseña de Amazon:

"El texto “Objetividad. Fidelidad. Invisibilidad. Un ensayo a propósito del discurso de la traición en traducción literaria” es una obra crítica que desestabiliza los cimientos del discurso vigente acerca de la teoría y la práctica de la traducción literaria. En este ensayo, Delfina Morganti Hernández explora, desvela, repudia y propone diversos puntos de vista con respecto a los tres principios clave que integran lo que ella denomina el “triángulo procedimental del buen traductor literario”, es decir, los tres mandatos con los que se suele asociar la práctica de la traducción literaria: objetividad, fidelidad e invisibilidad. El orden en que la autora aborda cada una de estas máximas presuntamente irrefutables no es azaroso: desde su perspectiva, en el marco de lo que ella denomina el “discurso de la traición en traducción literaria” —aquel que gira en torno a la fórmula traduttore, traditore—, cada principio sirve como fundamento del siguiente en pro de un oscuro fin último: hacer del traductor una figura invisible, tanto en el texto que traduce como en lo que atañe a las políticas de traducción editorial. Adoptando un estilo desafiante pero constructivo, Delfina Morganti Hernández ensaya sobre la necesidad de desentenderse de principios reduccionistas y, muchas veces, poco productivos para el arte de traducir literatura".

¡Enhorabuena, Delfina!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario